martes, diciembre 21

PAN DE PASCUA LIGHT


375 calorías tiene una porción de pan de pascua tradicional. La receta light sólo 181.
• 3 tazas de quínoa cocida;
• ralladura de 2 naranjas;
• 1 taza de harina de mandioca;
• 1 taza de maicena;
• 12 cucharaditas de sucralosa;
• 2 cucharaditas de polvos de hornear;
• 1/3 taza de chocolate light;
• nuez moscada, jengibre;
• clavo de olor;
• canela;
• media taza de nueces;
• media taza de almendras;
• 2 tazas de manzana deshidratada;
• 1 taza de arándanos;
• 1 cucharada de esencia de almendra;
• 2 cucharadas de esencia de ron;
• 1 cucharada de esencia de anís;
• 2 cucharadas vainilla;
• 2 tazas leche descremada sin lactosa;
• 3 a 4 huevos enteros.
Preparación: Mezcle la quínoa con la ralladura de naranja, harina, maicena, sucralosa, chocolate y frutas. Aparte, bata los huevos, separando yemas de claras. Agregue los huevos a la mezcla y lentamente agregue la leche. Luego las esencias. Lleve al horno por 45 minutos en un envase forrado con papel mantequilla y aceite en spray.

BULÁ, EL VIAJERO



Hace muchos, muchos años, un gran señor llamado Bulá reconoció en el cielo signos nunca vistos. Anunciaban la llegada del más grande de los reyes que el mundo hubiera conocido. Asombrado por tanto poder, el rico señor decidió salir en su búsqueda con la intención de ponerse al servicio de aquel poderoso rey y así ganar un puesto de importancia en el futuro imperio.
Juntando todas sus riquezas, preparó una gran caravana y se dirigió hacia el lugar que indicaban sus signos. Pero no contaba aquel poderoso señor con que el camino era largo y duro.
Muchos de sus sirvientes cayeron enfermos, y él, señor bondadoso, se ocupó de ellos, gastando grandes riquezas en sabios y doctores. Cruzaron también zonas tan secas, que sus habitantes morían de hambre por decenas, y les permitió unirse a su viaje, proporcionándoles vestido y alimento. Encontró grupos de esclavos tan horriblemente maltratados que decidió comprar su libertad, constándole grandes sumas de oro y joyas. Los esclavos, agradecidos, también se unieron a Bulá.
Tan largo fue el viaje, y tantos los que terminaron formando aquella caravana, que cuando por fin llegaron a su destino, apenas guardaba ya algunas joyas, una pequeñísima parte de las que inicialmente había reservado como regalo para el gran rey. Bulá descubrió el último de los signos, una gran estrella brillante tras unas colinas, y se dirigió allí cargando sus últimas riquezas.
Camino hacia el palacio del gran rey se cruzó con muchos caminantes pero, al contrario de lo que esperaba, pocos eran gente noble y poderosa; la mayoría eran pastores, hortelanos y gente humilde. Viendo sus pies descalzos, y pensando que de poco servirían sus escasas riquezas a un rey tan poderoso, terminó por repartir entre aquellas gentes las últimas joyas que había guardado.
Definitivamente, sus planes se habían torcido del todo. Ya no podría siquiera pedir un puesto en el nuevo reino. Y pensó en dar media vuelta, pero había pasado por tantas dificultades para llegar hasta allí, que no quiso marcharse sin conocer al nuevo rey del mundo.
Así, continuó andando, sólo para comprobar que tras una curva el camino terminaba. No había rastro de palacios, soldados o caballos. Tan sólo podía verse, a un lado del camino, un pequeño establo donde una humilde familia trataba de protegerse del frío. Bulá, desanimado por haberse perdido de nuevo, se acercó al establo con la intención de preguntar a aquellas gentes si conocían la ruta hacia el palacio del nuevo rey.
- Traigo un mensaje para él- explicó mostrando un pergamino -. Me gustaría ponerme a su servicio y tener un puesto importante en su reino.
Todos sonrieron al oír aquello, especialmente un bebé recién nacido que reposaba en un pesebre. La mujer dijo, extendiendo la mano y tomando el mensaje:
- Deme el mensaje, yo lo conozco y se lo daré en persona.
Y acto seguido se lo dio al niño, que entre las risas de todos lo aplastó con sus manitas y se lo llevó a la boca, dejándolo inservible.
Bulá no sonrió ante aquella broma. Destrozado al ver que apenas tenía ya nada de cuanto un día llegó a poseer, cayó al suelo, llorando amargamente. Mientras lloraba, la mano del bebé tocó su pelo. El hombre levantó la cabeza y miró al niño. Estaba tranquilo y sonriente, y era en verdad un bebé tan precioso y alegre, que pronto olvidó sus penas y comenzó a juguetear con él.
Allí permaneció casi toda la noche el noble señor, acompañando a aquella humilde familia, contándoles las aventuras y peripecias de su viaje, y compartiendo con ellos lo poco que le quedaba. Cuando ya amanecía, se dispuso a marchar, saludando a todos y besando al niño. Este, sonriente como toda la noche, agarró el babeado pergamino y se lo pegó en la cara, haciendo reír a los presentes. Bulá tomó el pergamino y lo guardó como recuerdo de aquella agradable familia.
Al día siguiente inició el viaje de vuelta a su tierra. Y no fue hasta varios días después cuando, recordando la noche en el establo, encontró el pergamino entre sus ropas y volvió a abrirlo. Las babas del bebé no habían dejado rastro del mensaje original. Pero justo en aquel momento, mientras miraba el vacío papiro, finísimas gotas de agua y de oro llenaron el aire y se fueron posando lentamente en él. Y con lágrimas de felicidad rodando por las mejillas, Bulá pudo leer:

Recibí tu mensaje. Gracias por tu visita y por los regalos que trajiste de tus tierras para todos los amigos míos que fuiste encontrando por el camino. Te aseguro que ya tienes un Gran Puesto en mi Reino.

Fdo.: Jesús, Rey de Reyes


Autor.. Pedro Pablo
Sacristán

COLA DE MONO (sin alcohol)


• 5 tazas de leche descremada sin lactosa;
• 2 cucharadas de café;
• 3 cucharadas de sucralosa;
• 2 cucharadas de vainilla;
• 3 cucharadas de esencia de ron;
• 2 clavos de olor;
• cáscara de 1 naranja;
• 2 palos de canela;
• 1 taza de agua.
Preparación: Haga hervir todos los ingredientes, menos la leche y el ron. Reduzca. Luego cuele y agregue leche y esencia de ron. Enfríe y sirva.

martes, diciembre 14

Galletas Navideñas


Dense un tiempo y preparen en familia sus propias galletas de Navidad. Lo importante es disfrutar todo el proceso: desde la elaboración de la masa, hasta la decoración de cada una de ellas. Recuerden que el objetivo es pasar un momento juntos, además puede ser un hermoso regalo hecho por tus manos, pensando en los seres queridos…galletas con sabor a cariño.
Esta receta rinde 45 a 50 galletas.
Ingredientes:
Para la masa
• ½ kilo de harina
• 150 grs. de mantequilla
• 1 taza de azúcar rubia
• 2 huevos
• 2 cucharaditas de levadura
• 6 cucharadas de leche
Preparación de la masa: mezcle la harina, la levadura y el azúcar rubia, y luego añada la mantequilla en trozos, uniéndola al resto de los ingredientes. Agregue la leche con los huevos-previamente mezclados- y amase. Envuelva la masa y deje reposar en el refrigerador por 1 hora.
Pasado este tiempo, enharine la superficie en la que trabajara la masa, extiéndala con un uslero y deje la forma que quiera con moldes para galletas. Finalmente, ponga en el horno precalentado, por 15 a20 minutos a 230º.
Para decorar:
• Colorantes alimenticios (verde, rojo y amarillo)
• 600 grs. de azúcar flor
• 2 claras de huevo
• Jugo de limón
• Distinto tipos de mostacilla comestible para decorar
Preparación del decorado; unir el azúcar flor y la clara batida a punto de nieve y distribuir de manera equivalente en tres pocillos, agregando en cada uno los colorantes, luego unas gotas de jugo de limón y formando así el glaseado. Una vez que saque las galletas del horno y estén frías, añada esta pasta y sobre ellas agregue las mostacillas o adornos comestibles.

Armonía con flores


Nada como tener flores naturales y frescas en el hogar. Pero para que den verdadera armonía a los espacios, recuerde que ciertos colores son más indicados que otros:
En la entrada o recibidor se aconseja poner flores en tonos lilas o azules, porque proyectan una sensación de acogida.
Para el living o el comedor el color ideal es el amarillo o anaranjado. Entregan alegría y dan ánimo.
En la sala de estar o terraza, procure que sean colores muy claros, idealmente blancas, porque otorgan paz y calma, para un mayor descanso.

lunes, diciembre 13

La pequeña Estrella de Navidad


De entre todas las estrellas que brillan en el cielo, siempre había existido una más brillante y bella que las demás. Todos los planetas y estrellas del cielo la contemplaban con admiración, y se preguntaban cuál sería la importante misión que debía cumplir. Y lo mismo hacía la estrella, consciente de su incomparable belleza.
Las dudas se acabaron cuando un grupo de ángeles fue a buscar a la gran estrella:
- Corre. Ha llegado tu momento, el Señor te llama para encargarte una importante misión.
Y ella acudió tan rápido como pudo para enterarse de que debía indicar el lugar en que ocurriría el suceso más importante de la historia.
La estrella se llenó de orgullo, se vistió con sus mejores brillos, y se dispuso a seguir a los ángeles que le indicarían el lugar. Brillaba con tal fuerza y belleza, que podía ser vista desde todos los lugares de la tierra, y hasta un grupo de sabios decidió seguirla, sabedores de que debía indicar algo importante.
Durante días la estrella siguió a los ángeles, indicando el camino, ansiosa por descubrir cómo sería el lugar que iba a iluminar. Pero cuando los ángeles se pararon, y con gran alegría dijeron “Aquí es”, la estrella no lo podía creer. No había ni palacios, ni castillos, ni mansiones, ni oro ni joyas. Sólo un pequeño establo medio abandonado, sucio y maloliente.
- ¡Ah, no! ¡Eso no! ¡Yo no puedo desperdiciar mi brillo y mi belleza alumbrando un lugar como éste! ¡Yo nací para algo más grande!
Y aunque los ángeles trataron de calmarla, la furia de la estrella creció y creció, y llegó a juntar tanta soberbia y orgullo en su interior, que comenzó a arder. Y así se consumió en sí misma, desapareciendo.
¡Menudo problema! Tan sólo faltaban unos días para el gran momento, y se habían quedado sin estrella. Los ángeles, presa del pánico, corrieron al Cielo a contar a Dios lo que había ocurrido. Éste, después de meditar durante un momento, les dijo:
- Buscad y llamad entonces a la más pequeña, a la más humilde y alegre de todas las estrellas que encontréis.
Sorprendidos por el mandato, pero sin dudarlo, porque el Señor solía hacer esas cosas, los ángeles volaron por los cielos en busca de la más diminuta y alegre de las estrellas. Era una estrella pequeñísima, tan pequeña como un granito de arena. Se sabía tan poca cosa, que no daba ninguna importancia a su brillo, y dedicaba todo el tiempo a reír y charlar con sus amigas las estrellas más grandes. Cuando llegó ante el Señor, este le dijo:
- La estrella más perfecta de la creación, la más maravillosa y brillante, me ha fallado por su soberbia. He pensado que tú, la más humilde y alegre de todas las estrellas, serías la indicada para ocupar su lugar y alumbrar el hecho más importante de la historia: el nacimiento del Niño Dios en Belén.
Tanta emoción llenó a nuestra estrellita, y tanta alegría sintió, que ya había llegado a Belén tras los ángeles cuando se dio cuenta de que su brillo era insignificante y que, por más que lo intentara, no era capaz de brillar mucho más que una luciérnaga.
“Claro”, se dijo. “Pero cómo no lo habré pensado antes de aceptar el encargo. ¡Si soy la estrella más pequeña! Es totalmente imposible que yo pueda hacerlo tan bien como aquella gran estrella brillante... ¡Que pena! Mira que ir a desaprovechar una ocasión que envidiarían todas las estrellas del mundo...”.
Entonces pensó de nuevo “todas las estrellas del mundo”. ¡Seguro que estarían encantadas de participar en algo así! Y sin dudarlo, surcó los cielos con un mensaje para todas sus amigas:
"El 25 de diciembre, a medianoche, quiero compartir con vosotras la mayor gloria que puede haber para una estrella: ¡alumbrar el nacimiento de Dios! Os espero en el pueblecito de Belén, junto a un pequeño establo."
Y efectivamente, ninguna de las estrellas rechazó tan generosa invitación. Y tantas y tantas estrellas se juntaron, que entre todas formaron la Estrella de Navidad más bella que se haya visto nunca, aunque a nuestra estrellita ni siquiera se la distinguía entre tanto brillo. Y encantado por su excelente servicio, y en premio por su humildad y generosidad, Dios convirtió a la pequeña mensajera en una preciosa estrella fugaz, y le dio el don de conceder deseos cada vez que alguien viera su bellísima estela brillar en el cielo.

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

martes, diciembre 7

Virgen de Lo Vásquez


Fue la fe de un acaudalado vecino de la comuna de Casablanca, que hace más de un siglo puso la imagen de la virgen en el patio de su casa, el origen de una devoción popular que hoy motiva una de las más grandes procesiones religiosas que se registran en el territorio nacional. Tal fue la fama que cobró dicha figura, bautizada popularmente como "la purísima", entre los habitantes de esta zona vinícola del valle central, que la imagen debió ser trasladada a una capilla especialmente construida para ella, hoy, transformada en el Santuario de lo Vásquez. En buses, auto, en bicicleta, a pie, de rodillas e incluso arrastrándose llegan los fieles desde Santiago, Viña y las localidades aledañas para hacer oir sus ruegos a la madre misericordiosa en la celebración del día de la Virgen de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre.

La familia León Vásquez fue la principal benefactora e impulsora en la construcción del Santuario, cuya capilla fue dos veces reconstruida, a causa de los daños causados por los temblores, antes de que el terromoto de 1906 la destruyera por completo. Recién, en 1913, y por supuesto un 8 de diciembre, se inauguró y bendijo lo que hoy es el Templo de lo Vásquez, gracias a la iniciativa de don José Ulloa. Un santuario que forma parte indisoluble de la historia, la identidad y la cultura del valle de Casablanca, epicentro del catolicismo regional y de la devoción popular a la Virgen. "Madre de la paz: Ruega por nosotros" es el lema que este año convoca a los más de 600 mil peregrinos que se esperan y que con esta masiva celebración culminan el Mes de María. Una fecha que este año, en los distintos templos del país, se dedica a la oración por la paz mundial.

La caja fuerte


Había una vez un hombre sabio, gran matemático, al que en cierta ocasión un hombre muy rico y muy avaro le pagó un gran tesoro por encontrar la forma de obtener el máximo beneficio en todo lo que hiciera, pues su gran sueño era llenar de oro y joyas una inmensa caja fuerte que había fabricando él mismo.
El matemático estuvo encerrado durante meses en su laboratorio; cuando pensaba que había encontrado la solución, descubría errores en sus cálculos... y vuelta a empezar. Una noche apareció en casa del hombre rico con una gran sonrisa en la cara: "¡lo encontré!", le dijo, "mis cálculos son perfectos". El avaro, que al día siguiente partía para un largo viaje y no tenía tiempo de escucharle, le prometió el doble del oro si se quedaba a cargo de sus bienes poniendo en práctica sus fórmulas. El matemático, entusiasmado por su descubrimiento, aceptó encantado.
Cuando algunos meses después el avaro regresó, encontró que no quedaba nada de sus antiguas posesiones. Furioso, fue a pedir explicaciones al matemático, quien tranquilamente le contó sus planes: había regalado todo a todo el mundo. El hombre rico no podía creerlo, pero entonces el matemático le explicó:
- Durante meses estuve analizando cómo puede un hombre conseguir el máximo beneficio, pero siempre estaba limitado, porque un hombre sólo no puede hacer mucho. Entonces comprendí que la clave era que fueran muchos los que ayudaran a conseguirlo, y así fue como resultó que ayudar a todos era la mejor forma de que cada vez más gente contribuyera a conseguir nuestro propio beneficio.
Desengañado y furioso, el avaro se marchó desesperado tras haber perdido todo por culpa de un loco. Pero mientras caminaba cabizbajo y pensativo, varios vecinos corrieron a preocuparse por él. Todos habían sido beneficiados cuando el matemático repartió sus bienes, y se sentían tan honrados de poder ofrecer su casa y todo lo suyo a alguien tan especial, que hasta discutían por poder ayudarle. Durante los días siguientes, el avaro estuvo comprobando los efectos de lo que había planeado el matemático: allá donde iba era recibido con grandes honores, y todos se mostraban dispuestos a ayudarle en cuanto estuviera en su mano. Y comprendió que su no tener nada le había dado mucho más.
De esta forma, rápidamente pudo volver a crear florecientes negocios, pero desde entonces, siguiendo el consejo de su brillante matemático, ya no volvió a acumular sus riquezas en una caja fuerte ni nada parecido. En su lugar, las repartía entre cientos de amigos, cuyos corazones se convertían en la más segura, agradecida y rebosante de las cajas fuertes.

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

NICANOR PLAZA




Nicanor Plaza, escultor, nació en Santiago en 1844 y falleció en Florencia el 7 de diciembre de 1918.
En 1858 ingresó a la primera generación del curso de escultura en la recién inaugurada academia, bajo el alero del francés Augusto François, primer profesor del ramo en Chile.
Plaza fue el primero en recibir una beca del gobierno para continuar sus estudios en Francia; así, en 1863 inicia en París sus clases con Francisco Jouffroy. Más tarde regresa a Chile para asumir el cargo de Director de la Academia de Bellas Artes de Santiago, el año 1873.
Luego de un brillante desempeño formando nuevos artistas y de obtener grandes logros artísticos, se radicó en París en el año 1900.

Finalmente se trasladó a Italia, país donde mantuvo contacto con Rebeca Matte y Gulio Monteverde, y lugar donde falleció.

miércoles, diciembre 1

LA PREVIA A LA PSU


Para bajar los niveles de ansiedad hay algunos consejos prácticos y técnicas de relajación. Pero lo importante es saber que nadie se juega el futuro en una sola prueba, dicen los expertos.
PAMELA CARRASCO T.
Inspira... ¡expira! Virginia Seyler, jefa del departamento de orientación del preuniversitario Pedro de Valdivia, enseña una técnica de relajación que puede servir en casos de emergencia, tanto antes de la PSU como en el momento de rendirla. En primer lugar, deja sueltos los brazos y los hombros, sin hacer fuerza, y mueve la cabeza lentamente de derecha a izquierda, sin forzar los músculos.

"Esto liberará la tensión del cuello y de los hombros, y comenzarás a sentirte un poco más tranquilo y relajado. Luego inspira profundamente por la nariz. Mantén el aire dentro de tus pulmones durante unos cinco segundos. Ahora, lentamente expulsa el aire por la boca. Repite los pasos anteriores varias veces, hasta notar que tu nivel de tensión disminuye".
Equilibrio. Aunque ya se haya salido del colegio, durante estas semanas previas a la PSU es importante tener una rutina y horarios de estudio establecidos, junto con tiempos de descanso y recreación.

CONSEJOS
Comer equilibrado. Evitar grasas y frituras.

Hacer ejercicios de mediana intensidad para liberar tensiones.

Hacer vida social, pero moderar el carrete excesivo y el consumo de alcohol.

No exponerse a resfríos o posibles enfermedades.

Respirar profundo cuando se sienta mucha angustia.

Eliminar pensamientos negativos. En esos casos, desviar la atención hacia otras cosas.

Tener siempre un plan B, en caso de que no te vaya como quieres.

Dormir entre 8 y 9 horas diarias.

Conversar con los papás o un adulto cercano.

Repasar las materias, pero no volverse loco estudiando. Parar de estudiar dos días antes y evitar compararse con los amigos.

Leer más: El Mercurio: Domingo 21 de Noviembre de 2010
http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={ec65884e-0098-484c-93a8-24c2e46a4429}

Los 10 errores más comunes que terminan saboteando las dietas


Saltarse las comidas; evitar las proteínas y abusar con el aceite de oliva, entre otras técnicas populares, no ayudan a bajar de peso, e incluso pueden volver más difícil la tarea de perder los kilos de más.

AMALIA TORRES
1 Mucha fruta. Reemplazar una comida por una ensalada de frutas es mala idea, ya que ésta puede tener más de 300 calorías. "Es mejor optar por una ensalada de verduras"
2 Saltarse las comidas. Muchas personas se saltan una comida, como el almuerzo, para darse permiso de comer. El problema es que pasar mucho tiempo sin alimentarse hace sentir "un hambre descontrolada"
3 Exagerar con los productos light. No porque sea "light" significa que se pueda comer sin límites.
4 Extra aceite de oliva. Una sola cucharadita de aceite de oliva contiene 45 calorías. Por ello, si a su ensalada le agrega tres, está consumiendo 135 calorías sólo en el aliño.
5 Sumar y no reemplazar. Comer más verduras y frutas es básico al hacer una dieta. Pero ello implica reemplazar con estos alimentos el alto consumo de arroz o pan.
6 Permiso de fin de semana: Todas las calorías ahorradas de lunes a viernes pueden recuperarse si se tiene un fin de semana muy permisivo.
7 Dietas express: Es cierto que puede bajar de peso siguiendo una dieta express. Sin embargo, dicen los expertos, lo que se baja con estas dietas es sólo en agua, no en grasa.
8 Confundir saludable con bajo en calorías. "Los alimentos saludables no siempre son bajos en calorías"
9 La excusa del ejercicio. Pensar que puede tener pocas energías o incluso desmayarse si no come de manera abundante antes de hacer deporte es falso.
10 No comer proteínas. "Si no come proteínas y opta por una dieta basada sólo en verduras, le costará más bajar de peso y, además, tendrá más apetito".

Leer más:
http://diario.elmercurio.com/2010/11/21/ciencia_y_tecnologia/ciencia_y_tecnologia/noticias/733C19A2-794F-4A35-9984-F47016A14527.htm?id={733C19A2-794F-4A35-9984-F47016A14527}

lunes, noviembre 29

El río serio


Había una vez un río serio y solitario. No recordaba cuándo, sin duda hacía mucho tiempo, había decidido que no quería aguantar nada ni nadie, y echó de sus aguas a peces, plantas y cualquier otro animal que encontró. Y su vida pasó triste y solitaria durante muchos siglos.
Un día, una niña llegó a la orilla de aquel río con una pequeña pecera circular. Dentro estaba Escamas, su pececito más querido, a quien había decidido dejar en libertad porque no podía acompañarle en su viaje a otro país. Cuando Escamas cayó al agua, sintió inmediatamente la soledad de aquel río. Escamas trató de hablar con el río, pero éste, muy serio, sólo le invitó a marcharse. Escamas era un pez muy alegre, y no quiso darse por vencido. Preguntó y preguntó, y nadó y nadó, y finalmente comenzó a dar saltitos por el río...
El río, con los saltitos, comenzó a reír, pues le hacían muchas cosquillas, y en poco tiempo se sintió de tan buen humor que comenzó a hablar con Escamas. Casi sin darse cuenta, antes del primer día se habían hecho muy amigos, y el río se pasó toda aquella noche pensando lo divertido que era tener amigos y lo mucho que los había echado de menos. Se preguntaba por qué nunca los tenía, pero no podía recordarlo. A la mañana siguiente, Escamas despertó al río con unos saltitos muy juguetones... y entonces el río recordó por qué había decidido ser un río tan serio: ¡tenía muchísimas cosquillas y no podía soportarlas! Ahora recordaba perfectamente cómo había echado a todo el mundo el día que decidió que ya no iba a aguantar las cosquillas ni un día más. Pero al recordar lo triste y sólo que se había sentido durante años, se dio cuenta de que aunque tuviera sus pequeños inconvenientes, siempre era mejor tener amigos y tratar de estar alegre.
Autor.. Pedro Pablo Sacristán

lunes, noviembre 15

EL cohete de papel


Había una vez un niño cuya mayor ilusión era tener un cohete y dispararlo hacia la luna, pero tenía tan poco dinero que no podía comprar ninguno. Un día, junto a la acera descubrió la caja de uno de sus cohetes favoritos, pero al abrirla descubrió que sólo contenía un pequeño cohete de papel averiado, resultado de un error en la fábrica.
El niño se apenó mucho, pero pensando que por fin tenía un cohete, comenzó a preparar un escenario para lanzarlo. Durante muchos días recogió papeles de todas las formas y colores, y se dedicó con toda su alma a dibujar, recortar, pegar y colorear todas las estrellas y planetas para crear un espacio de papel. Fue un trabajo dificilísimo, pero el resultado final fue tan magnífico que la pared de su habitación parecía una ventana abierta al espacio sideral.
Desde entonces el niño disfrutaba cada día jugando con su cohete de papel, hasta que un compañero visitó su habitación y al ver aquel espectacular escenario, le propuso cambiárselo por un cohete auténtico que tenía en casa. Aquello casi le volvió loco de alegría, y aceptó el cambio encantado.
Desde entonces, cada día, al jugar con su cohete nuevo, el niño echaba de menos su cohete de papel, con su escenario y sus planetas, porque realmente disfrutaba mucho más jugando con su viejo cohete. Entonces se dio cuenta de que se sentía mucho mejor cuando jugaba con aquellos juguetes que el mismo había construido con esfuerzo e ilusión.
Y así, aquel niño empezó a construir él mismo todos sus juguetes, y cuando creció, se convirtió en el mejor juguetero del mundo.

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

miércoles, noviembre 10

En noviembre Viña también tiene festival..., pero de aves


Salidas a terreno, charlas, exposiciones y hasta un seminario para expandir las redes del ecoturismo. Aquí los detalles de la tercera versión de este evento.


Más de 230 especies de aves cruzan el cielo de la Región de Valparaíso. Para ver algunas de ellas hay gente que atraviesa océanos y gasta su tiempo y su plata sólo en observarlas. "Por eso este festival es para acercar más a la gente el tema de las aves".
Él se refiere al Tercer Festival de Aves de Chile que se realizará en Viña del Mar entre el 11 y el 14 de noviembre. Un evento donde abundarán las charlas lideradas por ornitólogos de todo el país, las exposiciones y también habrá espacio para la observación con varias salidas a terreno.
Respecto a las salidas a terreno, están concentradas los días sábado 13 y domingo 14 de noviembre. Una de ellas será en una embarcación en alta mar para avistar especies que suelen mantenerse lejos de las costas. También habrá una salida en kayak desde Cochoa hasta Las Salinas. Los cupos son limitados y los interesados se pueden inscribir en www.festivaldeaves.cl , sitio web que se habilitará hoy.
Leer artículo completo:

El Mercurio: 03 de noviembre de 2010

El malvado Milisforo


Hubo una vez un villano tan malvado, llamado Milisforo, que ideó un plan para acabar con todas las cosas importantes del mundo. Ayudado por sus grandes máquinas e inventos, consiguió arruinar a todos, pues inventó una poción que quitaba las ganas de trabajar. También hizo que la gente no quisiera estar junta, pues a todos infectó con un gas tan maloliente que cualquiera prefería quedarse en casa antes que encontrarse con nadie.
Cuando el mundo entero estuvo completamente patas arriba, comprobó que sólo le quedaba una cosa por destruir para dominarlo completamente: las familias. Y es que a pesar de todos sus inventos malvados, de sus gases y sus pociones, las familias seguían estando juntas. Y lo que más le fastidiaba era que todas resistían, sin importar cuántas personas había en cada una, dónde vivían, o a qué se dedicaban.
Lo intentó haciendo las casas más pequeñas, pero las familias se apretaban en menos sitio. También destruyó la comida, pero igualmente las familias compartían lo poco que tenían. Y así, continuó con sus maldades contra lo último que se le resistía en la tierra, pero nada dio resultado.
Hasta que finalmente descubrió cuál era la fuerza de todas las familias: todos se querían, y no había forma de cambiar eso. Y aunque trató de inventar algo para destruir el amor, Milisforo no lo consiguió, y triste y contrariado por no haber podido dominar el mundo, se rindió y dejó que todo volviera a la normalidad.
Acabó tan deprimido el malvado Milisforo, que sólo se le ocurrió ir a llorar a casa de sus padres y contarles lo ocurrido. Y a pesar de todas las maldades que había hecho, corrieron a abrazarle, le perdonaron, y le animaron a ser más bueno. Y es que, ¡hasta en la propia familia del malo más malo, todos se quieren y perdonan todo! ¿No es una suerte tener una familia?

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

Doce pasos que permiten tener la felicidad asegurada


Amalia Torres.
Hace 21 años que Sonja Lyubomirsky, doctora en psicología social de la U. de Stanford y académica de la U. de Carolina, se pasa todos los días estudiando por qué algunas personas son más felices que otras.
"Las personas y las diversas culturas pueden tener distintos significados para la felicidad. Por ejemplo, yo comparé a los estadounidenses y a los rusos, y me di cuenta de que los primeros definen la felicidad relacionada con éxito, diversión, familia y dinero. Por otro lado, los rusos lo hacen en términos familiares, comprensión mutua y salvación espiritual. Además, la relacionan con la paz y la belleza", dice Sonja Lyubomirsky.
Sobre ese tema habla en su libro "The How of Happiness: A Scientific Approach to Getting the Life You Want" (en español, "La ciencia de la felicidad", desde 22 dólares, en Amazon), donde además entrega 12 estrategias cotidianas que permiten mantener una sonrisa dibujada 24 horas al día. Acá, la receta Lyubomirsky para ser feliz.
1 Agradezca:
2 Cultive el optimismo:
3 No a las comparaciones:
4 Sea bondadoso:
5 Alimente sus relaciones:
6 Haga actividades que lo apasionen:
7 Disfrute con lo básico:
8 Metas claras:
9 Enfrente sus miedos:
10 Aprenda a perdonar:
11 La religión hace la diferencia:.
12 Cuidar el cuerpo:
Leer artículo completo:
El Mercurio: 03 de noviembre de 2010

martes, noviembre 9

Lasaña de zapallos italianos con verduras a la crema


• 3 cucharadas de aceite
• 1 bandeja de champiñones
• 1 pimentón morrón cortado en cuadritos
• 2 tazas de choclo congelado y cocido
• 1 taza de arvejitas cocidas
• 1 cucharadita de mantequilla
• 2 tarros de crema Nestlé
• 1 sobre de salsa blanca
• ½ cebolla cortada en aros
• Sal y pimienta
1. corta los dos extremos de los zapallos italianos, luego corta a lo largo delgadas láminas de no más de 0,3 mm de grosor. Una vez listas calienta una sartén antiadherente con un poco de aceite y cocínalas por ambos lados durante unos segundos. Reserva.
2. Aparte, corta los champiñones en delgadas láminas, saltéalos junto con el pimentón durante 2 min. Agrega el choclo y las arvejitas y cocina durante unos minutos más. Condimenta con sal y pimienta a gusto. Retira del fuego y agrega la crema Nestlé, revuelve y reserva.
3. En una budinera previamente enmantequillada, coloca una capa de láminas de zapallos italianos, rellena con el salteado de verduras con crema. Tapa con láminas de zapallo italiano nuevamente y repite el proceso hasta acabar ambas preparaciones.
4. Preparar la salsa blanca según las indicaciones del envase y vierte sobre la superficie de la lasaña, hornea a temperatura alta de 180ºC durante 15 a 20 min. Hasta dorar la superficie. Una vez listo, porciona y sirve de inmediato.
Aporte nutricional por porción:
• Energía 256Kcal
• Proteínas 6.1 g
• Grasa total 15.9 g
• Colesterol 18.7 g
• Fibra 5.9 g
• H. de C. 24.7 g
• Sodio 344.4 mg

LOS DIEZ PASOS PARA MANTENER UN CEREBRO ACTIVO Y SALUDABLE

Dos sociedades médicas chilenas se unieron para crear un decálogo que busca mantener alejada la amenaza del Alzheimer y otras demencias mediante sencillos hábitos de vida.
Cristián M. González S.
Se estima que el 7% de los chilenos sobre 65 años, es decir, unas 250 mil personas, tienen algún tipo de demencia o deterioro cognitivo. De ellas, más de la mitad sufre de Alzheimer, lo que sitúa a Chile entre los países latinoamericanos con mayor prevalencia de esta enfermedad, junto a Argentina y Uruguay, según el Reporte Mundial de Alzheimer 2010.
Si bien se trata de patologías que no se pueden evitar en muchos casos, sí es posible retardar o minimizar su impacto. Para ello, la Sociedad de Geriatría y Gerontología junto a la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía (Sonepsyn) han elaborado el "Decálogo del envejecimiento cerebral saludable".
"Es fundamental crear conciencia en la población y a nivel de personal de salud sobre la importancia de medidas simples como mantener ambientes ricos social e intelectualmente, y del control de los factores de riesgo cardiovascular en la prevención de las demencias", afirma la especialista.
1 Mantenga un control médico regular
2 Haga actividad física.
3 Duerma lo necesario.
4 Ejercite su memoria.
5 Cultive su vida social.
6 Coma en forma saludable.
7 No fume.
8 No se auto medique.
9 Páselo bien..
10 Consulte ante cualquier sospecha.
EN INTERNET Decálogo:
www.socgeriatria.cl
www.sonepsyn.cl
Leer artículo completo: El Mercurio, 18 de Octubre de 2010

miércoles, noviembre 3

El marciano accidentado


Estaba una noche el erizo mirando al cielo con su telescopio, cuando le pareció ver pasar una nave espacial volando hacia la luna. Cuando consiguió enfocarla, descubrió que se trataba de la nave de un pobre marciano que había tenido un accidente y había aterrizado en la luna, y que no podría salir de allí sin ayuda.
El erizo se dio cuenta de que seguro que era él el único que podría haberlo visto, así que decidió tratar de salvarle, y llamó a algunos animales para que le ayudasen. Como no se les ocurría nada, llamaron a otros, y a otros, y a los finales prácticamente todos los animales del bosque estaban allí.
Entonces se les ocurrió hacer una gran montaña, unos subidos encima de otros, hasta llegar a la luna. Aquello fue muy difícil, y todos terminaron con algún dedo en el ojo, un pisotón en la oreja y numerosos golpes en la cabeza, pero finalmente consiguieron llegar a la luna y rescatar al marciano. Desgraciadamente, cuando estaban bajando por la gran torre de animales, el oso no pudo evitar estornudar, pues era alérgico al polvo de luna, y toda la torre se vino abajo con gran estruendo de aullidos, rugidos y otros lamentos de los animales.
Al ver todo aquel estruendo, con todos los animales doliéndose por todas partes, el marciano pensó que se enfadarían muchísimo con él, porque todo aquello había sido por su culpa. Pero fue justo al revés: según se fueron recuperando de la caída, todos los animales saltaban y daban palmas de alegría, felices por haber conseguido entre todos algo tan difícil, y durante todo aquel día celebraron una gran fiesta juntos.
El marciano anotó todas estas cosas, y cuando volvió a su planeta dejó a todos boquiabiertos con lo que le había pasado. Y así fue como aquellos sencillos y voluntariosos animales enseñaron a los marcianos la importancia del trabajo en equipo y de la alegría, y desde entonces, ya no hacen naves de un solo pasajero, sino que van en grupos dispuestos siempre a ayudarse y sacrificarse unos por otros en cuanto sea necesario.

Autor: Pedro Pablo Sacristán

martes, octubre 26

Los beneficios de tener Mascota!


Llegar a la casa y que ahí esté tu perro moviendo la cola para recibirte o sentir el ronroneo de tu gato mientras le haces cariño, es un regalo impagable.
Lo cierto es que tener mascota puede ser algo más que una gran compañía. Mejora la calidad de vida y la salud en varios sentidos:
Cuando tenemos una mascota, reducimos el miedo y la soledad. Además nos aporta seguridad y confianza.
Aumenta la autoestima: debemos tener cen cuenta que necesita una serie de cuidados y nosotros al tener la obligación de alimentarlos, limpiarlos y jugar con ellos, estamos creando en nuestro interior una sensación de utilidad y motivación.
Mejora el humor: se ha demostrado que las personas que poseen mascotas se divierten más en su vida.

Entradas para los conciertos de Itzhak Perlman.


Celfin Capital presenta, por primera vez en Chile al mejor violinista del mundo, junto a la orquesta más importante especializada en música de películas.
Interpretando clásicos como “La Lista de Schindler”, “Lo que el Viento se Llevó” o “África Mía”, Itzhak Perlman y La Orquesta Filarmónica de Praga estarán este 17 y 18 de noviembre en el Parque Bicentenario de Vitacura.
El sábado 6 de Noviembre, a partir de las 10:00 hrs. se entregarán 10.000 invitaciones gratuitas en el Centro Cultural Palacio de la Moneda. Para obtener una invitación, se deberá presentar Carnet de Identidad y se entregará un máximo de dos tickets por persona.

¡corcho!!...¿a qué hora debere llegar a la fila???

martes, octubre 19

TRABALENGUAS DEL GUSANITO APURADO

Zapatos zapatillas zapatero, tengo que arreglar
Cien zapatos zapatillas, tengo que calzar
Zapatero zapatos zapatillas, necesito ya
Zapatillas zapatos zapatero, por favor arregle ya.


Flia. NICKELS

(COSAS DE BRUJAS)

Una vez una bruja muy tunante
quería debutar como cantante.
Encontró un profesor
sordo, pero tenor.
Ni Do ni Sí,
no hay nota que la aguante.
- - - - - - -
La bruja Maruja
tiene una aguja
que de vez en cuando
usa como brújula.
Cuando un navegante
llega a su comarca,
como es tan granuja,
le ofrece posada.
Al día siguiente:
lo empuja, lo insulta,
le cobra intereses,
impuestos y atrasos
y en una burbuja
lo deja encerrado.
María de la Fe Álvarez

martes, octubre 12

PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2010: Mario Vargas Llosa


Jorge Mario Pedro Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 28 de marzo de 1936), más conocido como Mario Vargas Llosa, es un escritor, considerado uno de los más importantes novelistas y ensayistas contemporáneos en lengua española.
Peruano de nacimiento, cuenta también con la nacionalidad española, que obtuvo en 1993.
Su obra ha cosechado numerosos premios, entre los que destacan el Nobel de Literatura en 2010, «por su cartografía de las estructuras del poder y sus imágenes mordaces de la resistencia del individuo, su rebelión y su derrota»; el Premio Cervantes (1994) y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1986), entre otros.
Vargas Llosa alcanzó la fama en la década de 1960 con novelas, tales como La ciudad y los perros (1962), La casa verde (1965) y Conversación en La Catedral (1969). Continúa escribiendo prolíficamente en una serie de géneros literarios, incluyendo la crítica literaria y el periodismo. Entre sus novelas se cuentan comedias, novelas policiacas, novelas históricas y políticas. Varias de ellas, como Pantaleón y las visitadoras (1973) y La fiesta del chivo (2000), han sido adaptadas y llevadas al cine. Muchas de las obras de Vargas Llosa están influidas por la percepción del escritor sobre la sociedad peruana y por sus propias experiencias como peruano; sin embargo, de forma creciente ha tratado temas de otras partes del mundo. Ha residido en Europa (entre España, Gran Bretaña, Suiza y Francia) la mayor parte del tiempo desde 1958, cuando inició su carrera literaria, de modo que en su obra se percibe también una fuerte influencia europea.
Leer más en su página oficial:
http://www.mvargasllosa.com/menubn.htm

El ladrón de rubíes


El en palacio de Rubilandia había un ladrón de rubíes. Nadie sabía quién era, y a todos tenía tan engañados el ladrón, que lo único que se sabía de él era que vivía en palacio, y que en palacio debía tener ocultas las joyas.
Decidido el rey a descubrir quién era, pidió ayuda a un enano sabio, famoso por su inteligencia. Estuvo el enano algunos días por allí, mirando y escuchando, hasta que se volvió a producir un robo. A la mañana siguiente el sabio hizo reunir a todos los habitantes del palacio en una misma sala. Tras inspeccionarlos a todos durante la mañana y el almuerzo sin decir palabra, el enano comenzó a preguntar a todos, uno por uno, qué sabían de las joyas robadas.
Una vez más, nadie parecía haber sido el ladrón. Pero de pronto, uno de los jardineros comenzó a toser, a retorcerse y a quejarse, y finalmente cayó al suelo.
El enano, con una sonrisa malvada, explicó entonces que la comida que acababan de tomar estaba envenenada, y que el único antídoto para aquel veneno estaba escondido dentro del rubí que había desaparecido esa noche. Y explicó cómo él mismo había cambiado los rubíes auténticos por unos falsos pocos días antes, y cómo esperaba que sólo el ladrón salvara su vida, si es que era especialmente rápido...
Las toses y quejidos se extendieron a otras personas, y el terror se apoderó de todos los presentes. De todos, menos de uno. Un lacayo que al sentir los primeros dolores no tardó en salir corriendo hacia el escondite en que guardaba las joyas, de donde tomó el último rubí. Efectivamente, pudo abrirlo y beber el extraño líquido que contenía en su interior, salvando su vida.
O eso creía él, porque el jardinero era uno de los ayudantes del enano, y el veneno no era más que un jarabe preparado por el pequeño investigador para provocar unos fuertes dolores durante un rato, pero nada más. Y el lacayo así descubierto fue detenido por los guardias y llevado inmediatamente ante la justicia.
El rey, agradecido, premió generosamente a su sabio consejero, y cuando le preguntó cuál era su secreto, sonrió diciendo:
- Yo sólo trato de conseguir que quien conoce la verdad, la de a conocer.
- ¿Y quién lo sabía? si el ladrón había engañado a todos...
- No, majestad, a todos no. Cualquiera puede engañar a todo el mundo, pero nadie puede engañarse a sí mismo.
Autor.. Pedro Pablo Sacristán

PREMIO NACIONAL DE LITERATURA 2010: Isabel Allende


Es una escritora superventas chilena y premio nacional de literatura 2010.
Ha vendido más de 51 millones de ejemplares y su trabajo ha sido traducido a más de 27 idiomas. Ha sido considerada como la escritora de lengua española más leída del mundo.[
Nace el 2 de agosto en Lima, Perú, donde su padre, Tomás Allende, primo hermano de Salvador Allende, es funcionario diplomático de Chile. Su madre, Francisca Llona, "doña Panchita", es hija de Isabel Barros Moreira y Agustín Llona Cuevas.
1945: Doña Panchita anula su matrimonio con Tomás Allende y regresa a Chile con sus tres niños pequeños a vivir en la casa de su padre en Santiago, donde éstos crecen al cuidado de su madre y del abuelo.
1953-1958: Doña Panchita se une a Ramón Huidobro, el "tío Ramón", diplomático de carrera, destinado a Bolivia y a Beirut. En Bolivia, Isabel asiste a una escuela privada norteamericana y en Beirut a una escuela privada inglesa. En 1958 Isabel regresa a Chile a raíz de la crisis del canal de Suez para terminar sus estudios secundarios. Conoce a su futuro esposo, Miguel Frías, estudiante de ingeniería.
1959-1965: Isabel trabaja para la FAO (Food and Agriculture Organization) de las Naciones Unidas, en Santiago. En 1962 se casa con Miguel Frías. Al año siguiente nace su hija Paula.
1964-1965: Viaja por Europa, vive en Bruselas y en Suiza con su marido y su hija.
1966: Regresa a Chile y nace su hijo Nicolás.
1967-1974: Escribe para la revista "Paula". Forma parte del primer equipo editorial y está a cargo de la columna de humor "Los impertinentes".
1973-1974: Colabora en la revista para niños "Mampato", en Santiago. Publica dos cuentos para niños, "La abuela Panchita" y "Lauchas y lauchones" y una recopilación de artículos, "Civilice a su troglodita".
1970-1972: Salvador Allende es elegido primer presidente socialista de Chile. El padrastro de Isabel, Ramón Huidobro, es nombrado embajador en Argentina. Mientras, Isabel trabaja en los canales 13 y 7 de la televisión de Santiago, donde tiene un programa de humor y otro de entrevistas.
1973: Su obra de teatro "El embajador" se representa en Santiago. Golpe de estado del 11 de septiembre encabezado por el general Augusto Pinochet Ugarte. Salvador Allende muere, se sospecha que asesinado.
1975: Isabel y su familia se trasladan a Venezuela. Allí permanecen durante 13 años, debido a la amenaza de la dictadura chilena. Colabora con el periódico El Nacional, de Caracas.
1978: Separación temporal de Miguel Frías. Vive en España durante dos meses.
1979-1982: Trabaja de administradora del Colegio Marroco, escuela secundaria de Caracas.
1981: Al recibir la noticia de que su abuelo de 99 años se está muriendo, comienza a escribirle una carta que se convertirá en el manuscrito de "La casa de los espíritus".
1982: Se publica "La casa de los espíritus", (Plaza & Janés, Barcelona).
1984: Se publica "La gorda de porcelana", (Alfaguara, Madrid) breve novela humorística escrita en 1974. Se publica "De amor y de sombra", (Plaza & Janés).
1985: Traducción al inglés de "La casa de los espíritus", Editorial Knopf.
1987: Se divorcia de Miguel Frías. Se publica "Eva Luna", (en español, por Plaza & Janés) y en inglés. Primer encuentro con Willie Gordon en San José, California.
1988: Se casa con Willie Gordon, el 7 de julio, en San Francisco. Residen en San Rafael, California, hasta el presente.
1989: Se publica "Cuentos de Eva Luna" (Plaza & Janés).
1990: Democracia en Chile. Isabel regresa después de 15 años de ausencia para recibir el premio Gabriela Mistral de manos del presidente Patricio Aylwin.
1991: Se publica Cuentos de Eva Luna, en inglés. Paula sufre un ataque de porfiria y entra en coma en diciembre en Madrid, cuando Isabel presenta su nueva novela, "El plan infinito".
1992: Paula muere en San Rafael, en la casa de Isabel y Willie, el 6 de diciembre.
1993: Se publica "El plan infinito" en inglés. Se pone en escena "La casa de los espíritus", en Londres. El 22 de octubre se estrena en Múnich la película "La casa de los espíritus", producida por Bernd Eichinger y dirigida por Billie August.
1994: Se publica "Paula" en español, alemán, holandés e inglés. "De amor y de sombra" pasa a la pantalla dirigida por Betty Kaplan.
1997: Se publica "Afrodita" (Plaza & Janés).
1998: Aparece "Afrodita" en italiano y en inglés.
1999: Se publica "Hija de la fortuna" (Plaza & Janés).
2000: Se publica "Retrato en sepia" (Areté)
Leer más en su página oficial:
http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/allende/inicio.htm

lunes, octubre 4

Un vejete en la luna


Paco desde que fue un pequeñajo decía que iba a ser astronauta. Pero por mucho que estudió y trabajó, y por muchas pruebas a las que se presentó, nunca fue elegido. Y así cumplió la edad máxima para presentarse a las pruebas de selección sin haber llegado a cumplir su sueño.
Muchos se apenaron por él, pensando en todo el tiempo y el esfuerzo que había desperdiciado, e incluso sentían lástima. Y a pesar de todo lo que le decían para que dejara su deseo abandonado, Paco siguió preparándose como si fuera a presentarse de nuevo a las pruebas al mes siguiente.
Así se fue haciendo mayor, y ya era todo un anciano, cuando recibió la noticia de que para unos experimentos médicos importantísimos hacía falta un astronauta muy mayor. En todo el mundo, sólo Paco, que ya caminaba apoyándose en un bastón, tenía la preparación suficiente para ir en cohete. Así que cuando ya nadie lo esperaba, se encontró dando paseos espaciales para ayudar a la ciencia. Sus conocimientos y sabiduría durante aquellas misiones sirvieron para eliminar una de las peores enfermedades de las personas mayores, y Paco fue considerado un héroe.
Las fotos de aquel astronauta con bastón y pocos dientes dieron la vuelta al mundo, convertido en el mejor ejemplo de que el saber y la preparación nunca sobran, y de que el esfuerzo y la tenacidad siempre tienen recompensa, aunque no sea como pensábamos en un principio.

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

martes, septiembre 28

¡VAMOS!...¿ya?

La estrella diminuta


Había una vez una estrella muy, muy chiquitita, tan pequeñita como un mosquito, que vivía en el cielo junto a sus papás, dos estrellas enormes. La pequeña estrella era muy curiosa y siempre quería verlo todo, pero sus papás le decían que aún era pequeña para ir sola, y que debía esperar.
Un día, la estrella vio un pequeño planeta azul; era tan bonito que se olvidó de lo que le habían dicho sus padres, y se fue hacia aquel planeta. Pero voló tan rápido, tan rápido, que se desorientó y ya no sabía volver.
Una vez en la Tierra, donde creía que lo pasaría bien, la gente y los demás animales la confundieron con una luciérnaga brillantísima, así que todos querían atraparla. Huyó como pudo, muy asustada, hasta que se escondió tras una sábana. Entonces todos pensaron que era un fantasma, y huyeron despavoridos. La estrellita aprovechó su disfraz para divertirse muchísimo asustando a todo el mundo, hasta que llegó a una montaña en la que vivía un gran dragón. La estrellita también trató de asustarle, pero no sabía que era un dragón come fantasmas, y cuando quiso darse cuenta, se encontraba entre las llamas de fuego que escupía por su boca el dragón.
Afortunadamente era una estrella muy caliente, así que pudo escapar del fuego y del dragón, pero acabó muerta de miedo y de tristeza por no estar con sus papás. Estuvo llorando un rato, pero luego se le ocurrió una idea para encontrar a sus papás: buscó una gran roca en una montaña altísima, y desde allí, mirando al cielo, se asomó y se escondió, se asomó y escondió, y así una y otra vez. Sus papás, que la andaban buscando preocupadísimos, vieron su luz intermitente brillar en la noche, y acudieron corriendo a señalarle el camino de vuelta.
Así la estrellita vivió muchas aventuras y aprendió muchas cosas, pero ya no se le volvió a ocurrir irse solita hasta que fuera mayor.

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

miércoles, septiembre 22

EL COLLAR


Era una de esas hermosas y encantadoras criaturas nacidas como por un error del destino en una familia de empleados. Carecía de dote, y no tenía esperanzas de cambiar de posición; no disponía de ningún medio para ser conocida, comprendida, querida, para encontrar un esposo rico y distinguido; y aceptó entonces casarse con un modesto empleado del Ministerio de Instrucción Pública.
No pudiendo adornarse, fue sencilla, pero desgraciada, como una mujer obligada por la suerte a vivir en una esfera inferior a la que le corresponde; porque las mujeres no tienen casta ni raza, pues su belleza, su atractivo y su encanto les sirven de ejecutoria y de familia. Su nativa firmeza, su instinto de elegancia y su flexibilidad de espíritu son para ellas la única jerarquía, que iguala a las hijas del pueblo con las más grandes señoras.
Sufría constantemente, sintiéndose nacida para todas las delicadezas y todos los lujos. Sufría contemplando la pobreza de su hogar, la miseria de las paredes, sus estropeadas sillas, su fea indumentaria. Todas estas cosas, en las cuales ni siquiera habría reparado ninguna otra mujer de su casa, la torturaban y la llenaban de indignación.
La vista de la muchacha bretona que les servía de criada despertaba en ella pesares desolados y delirantes ensueños. Pensaba en las antecámaras mudas, guarnecidas de tapices orientales, alumbradas por altas lámparas de bronce y en los dos pulcros lacayos de calzón corto, dormidos en anchos sillones, amodorrados por el intenso calor de la estufa. Pensaba en los grandes salones colgados de sedas antiguas, en los finos muebles repletos de figurillas inestimables y en los saloncillos coquetones, perfumados, dispuestos para hablar cinco horas con los amigos más íntimos, los hombres famosos y agasajados, cuyas atenciones ambicionan todas las mujeres.
Cuando, a las horas de comer, se sentaba delante de una mesa redonda, cubierta por un mantel de tres días, frente a su esposo, que destapaba la sopera, diciendo con aire de satisfacción: “¡Ah! ¡Qué buen caldo! ¡No hay nada para mí tan excelente como esto!”, pensaba en las comidas delicadas, en los servicios de plata resplandecientes, en los tapices que cubren las paredes con personajes antiguos y aves extrañas dentro de un bosque fantástico; pensaba en los exquisitos y selectos manjares, ofrecidos en fuentes maravillosas; en las galanterías murmuradas y escuchadas con sonrisa de esfinge, al tiempo que se paladea la sonrosada carne de una trucha o un alón de faisán.
No poseía galas femeninas, ni una joya; nada absolutamente y sólo aquello de que carecía le gustaba; no se sentía formada sino para aquellos goces imposibles. ¡Cuánto habría dado por agradar, ser envidiada, ser atractiva y asediada!
Tenía una amiga rica, una compañera de colegio a la cual no quería ir a ver con frecuencia, porque sufría más al regresar a su casa. Días y días pasaba después llorando de pena, de pesar, de desesperación.
Una mañana el marido volvió a su casa con expresión triunfante y agitando en la mano un ancho sobre.
—Mira, mujer —dijo—, aquí tienes una cosa para ti.
Ella rompió vivamente la envoltura y sacó un pliego impreso que decía:
“El ministro de Instrucción Pública y señora ruegan al señor y la señora de Loisel les hagan el honor de pasar la velada del lunes 18 de enero en el hotel del Ministerio.”
En lugar de enloquecer de alegría, como pensaba su esposo, tiró la invitación sobre la mesa, murmurando con desprecio:
—¿Qué haré yo con eso?
—Creí, mujercita mía, que con ello te procuraba una gran satisfacción. ¡Sales tan poco, y es tan oportuna la ocasión que hoy se te presenta!... Te advierto que me ha costado bastante trabajo obtener esa invitación. Todos las buscan, las persiguen; son muy solicitadas y se reparten pocas entre los empleados. Verás allí a todo el mundo oficial.
Clavando en su esposo una mirada llena de angustia, le dijo con impaciencia:
— ¿Qué quieres que me ponga para ir allá?
No se había preocupado él de semejante cosa, y balbució:
—Pues el traje que llevas cuando vamos al teatro. Me parece muy bonito...
Se calló, estupefacto, atontado, viendo que su mujer lloraba. Dos gruesas lágrimas se desprendían de sus ojos, lentamente, para rodar por sus mejillas.
El hombre murmuró:
— ¿Qué te sucede? Pero ¿qué te sucede?
Más ella, valientemente, haciendo un esfuerzo, había vencido su pena y respondió con tranquila voz, enjugando sus húmedas mejillas:
—Nada; que no tengo vestido para ir a esa fiesta. Da la invitación a cualquier colega cuya mujer se encuentre mejor provista de ropa que yo.
Él estaba desolado, y dijo:
—Vamos a ver, Matilde. ¿Cuánto te costaría un traje decente, que pudiera servirte en otras ocasiones, un traje sencillito?
Ella meditó unos segundos, haciendo sus cuentas y pensando asimismo en la suma que podía pedir sin provocar una negativa rotunda y una exclamación de asombro del empleadillo.
Respondió, al fin, titubeando:
—No lo sé con seguridad, pero creo que con cuatrocientos francos me arreglaría.
El marido palideció, pues reservaba precisamente esta cantidad para comprar una escopeta, pensando ir de caza en verano, a la llanura de Nanterre, con algunos amigos que salían a tirar a las alondras los domingos.
Dijo, no obstante:
—Bien. Te doy los cuatrocientos francos. Pero trata de que tu vestido luzca lo más posible, ya que hacemos el sacrificio.
El día de la fiesta se acercaba y la señora de Loisel parecía triste, inquieta, ansiosa. Sin embargo, el vestido estuvo hecho a tiempo. Su esposo le dijo una noche:
— ¿Qué te pasa? Te veo inquieta y pensativa desde hace tres días.
Y ella respondió:
—Me disgusta no tener ni una alhaja, ni una sola joya que ponerme. Pareceré, de todos modos, una miserable. Casi, casi me gustaría más no ir a ese baile.
—Ponte unas cuantas flores naturales —replicó él—. Eso es muy elegante, sobre todo en este tiempo, y por diez francos encontrarás dos o tres rosas magníficas.
Ella no quería convencerse.
—No hay nada tan humillante como parecer una pobre en medio de mujeres ricas.
Pero su marido exclamó:
— ¡Qué tonta eres! Anda a ver a tu compañera de colegio, la señora de Forestier, y ruégale que te preste unas alhajas. Eres bastante amiga suya para tomarte esa libertad.
La mujer dejó escapar un grito de alegría.
—Tienes razón, no había pensado en ello.
Al siguiente día fue a casa de su amiga y le contó su apuro.
La señora de Forestier fue a un armario de espejo, cogió un cofrecillo, lo sacó, lo abrió y dijo a la señora de Loisel:
—Escoge, querida.
Primero vio brazaletes; luego, un collar de perlas; luego, una cruz veneciana de oro, y pedrería primorosamente construida. Se probaba aquellas joyas ante el espejo, vacilando, no pudiendo decidirse a abandonarlas, a devolverlas. Preguntaba sin cesar:
— ¿No tienes ninguna otra?
—Sí, mujer. Dime qué quieres. No sé lo que a ti te agradaría.
De repente descubrió, en una caja de raso negro, un soberbio collar de brillantes, y su corazón empezó a latir de un modo inmoderado. Sus manos temblaron al tomarlo. Se lo puso, rodeando con él su cuello, y permaneció en éxtasis contemplando su imagen.
Luego preguntó, vacilante, llena de angustia:
— ¿Quieres prestármelo? No quisiera llevar otra joya.
—Sí, mujer.
Abrazó y besó a su amiga con entusiasmo, y luego escapó con su tesoro.
Llegó el día de la fiesta. La señora de Loisel tuvo un verdadero triunfo. Era más bonita que las otras y estaba elegante, graciosa, sonriente y loca de alegría. Todos los hombres la miraban, preguntaban su nombre, trataban de serle presentados. Todos los directores generales querían bailar con ella. El ministro reparó en su hermosura.
Ella bailaba con embriaguez, con pasión, inundada de alegría, no pensando ya en nada más que en el triunfo de su belleza, en la gloria de aquel triunfo, en una especie de dicha formada por todos los homenajes que recibía, por todas las admiraciones, por todos los deseos despertados, por una victoria tan completa y tan dulce para un alma de mujer.
Se fue hacia las cuatro de la madrugada. Su marido, desde medianoche, dormía en un saloncito vacío, junto con otros tres caballeros cuyas mujeres se divertían mucho.
Él le echó sobre los hombros el abrigo que había llevado para la salida, modesto abrigo de su vestir ordinario, cuya pobreza contrastaba extrañamente con la elegancia del traje de baile. Ella lo sintió y quiso huir, para no ser vista por las otras mujeres que se envolvían en ricas pieles.
Loisel la retuvo diciendo:
—Espera, mujer, vas a resfriarte a la salida. Iré a buscar un coche.
Pero ella no le oía, y bajó rápidamente la escalera.
Cuando estuvieron en la calle no encontraron coche, y se pusieron a buscar, dando voces a los cocheros que veían pasar a lo lejos.
Anduvieron hacia el Sena desesperados, tiritando. Por fin pudieron hallar una de esas vetustas berlinas que sólo aparecen en las calles de París cuando la noche cierra, cual si les avergonzase su miseria durante el día.
Los llevó hasta la puerta de su casa, situada en la calle de los Mártires, y entraron tristemente en el portal. Pensaba, el hombre, apesadumbrado, en que a las diez había de ir a la oficina.
La mujer se quitó el abrigo que llevaba echado sobre los hombros, delante del espejo, a fin de contemplarse aún una vez más ricamente alhajada. Pero de repente dejó escapar un grito.
Su esposo, ya medio desnudo, le preguntó:
— ¿Qué tienes?
Ella volvióse hacia él, acongojada.
—Tengo..., tengo... —balbució — que no encuentro el collar de la señora de Forestier.
Él se irguió, sobrecogido:
— ¿Eh?... ¿cómo? ¡No es posible!
Y buscaron entre los adornos del traje, en los pliegues del abrigo, en los bolsillos, en todas partes. No lo encontraron.
Él preguntaba:
— ¿Estás segura de que lo llevabas al salir del baile?
—Sí, lo toqué al cruzar el vestíbulo del Ministerio.
—Pero si lo hubieras perdido en la calle, lo habríamos oído caer.
—Debe estar en el coche.
—Sí. Es probable. ¿Te fijaste qué número tenía?
—No. Y tú, ¿no lo miraste?
—No.
Contempláronse aterrados. Loisel se vistió por fin.
—Voy —dijo— a recorrer a pie todo el camino que hemos hecho, a ver si por casualidad lo encuentro.
Y salió. Ella permaneció en traje de baile, sin fuerzas para irse a la cama, desplomada en una silla, sin lumbre, casi helada, sin ideas, casi estúpida.
Su marido volvió hacia las siete. No había encontrado nada.
Fue a la Prefectura de Policía, a las redacciones de los periódicos, para publicar un anuncio ofreciendo una gratificación por el hallazgo; fue a las oficinas de las empresas de coches, a todas partes donde podía ofrecérsele alguna esperanza.
Ella le aguardó todo el día, con el mismo abatimiento desesperado ante aquel horrible desastre.
Loisel regresó por la noche con el rostro demacrado, pálido; no había podido averiguar nada.
—Es menester —dijo— que escribas a tu amiga enterándola de que has roto el broche de su collar y que lo has dado a componer. Así ganaremos tiempo.
Ella escribió lo que su marido le decía.
Al cabo de una semana perdieron hasta la última esperanza.
Y Loisel, envejecido por aquel desastre, como si de pronto le hubieran echado encima cinco años, manifestó:
—Es necesario hacer lo posible por reemplazar esa alhaja por otra semejante.
Al día siguiente llevaron el estuche del collar a casa del joyero cuyo nombre se leía en su interior.
El comerciante, después de consultar sus libros, respondió:
—Señora, no salió de mi casa collar alguno en este estuche, que vendí vacío para complacer a un cliente.
Anduvieron de joyería en joyería, buscando una alhaja semejante a la perdida, recordándola, describiéndola, tristes y angustiosos.
Encontraron, en una tienda del Paláis Royal, un collar de brillantes que les pareció idéntico al que buscaban. Valía cuarenta mil francos, y regateándolo consiguieron que se lo dejaran en treinta y seis mil.
Rogaron al joyero que se los reservase por tres días, poniendo por condición que les daría por él treinta y cuatro mil francos si se lo devolvían, porque el otro se encontrara antes de fines de febrero.
Loisel poseía dieciocho mil que le había dejado su padre. Pediría prestado el resto.
Y, efectivamente, tomó mil francos de uno, quinientos de otro, cinco luises aquí, tres allá. Hizo pagarés, adquirió compromisos ruinosos, tuvo tratos con usureros, con toda clase de prestamistas. Se comprometió para toda la vida, firmó sin saber lo que firmaba, sin detenerse a pensar, y, espantado por las angustias del porvenir, por la horrible miseria que los aguardaba, por la perspectiva de todas las privaciones físicas y de todas las torturas morales, fue en busca del collar nuevo, dejando sobre el mostrador del comerciante treinta y seis mil francos.
Cuando la señora de Loisel devolvió la joya a su amiga, ésta le dijo un tanto displicente:
—Debiste devolvérmelo antes, porque bien pude yo haberlo necesitado.
No abrió siquiera el estuche, y eso lo juzgó la otra una suerte. Si notara la sustitución, ¿qué supondría? ¿No era posible que imaginara que lo habían cambiado de intento?
La señora de Loisel conoció la vida horrible de los menesterosos. Tuvo energía para adoptar una resolución inmediata y heroica. Era necesario devolver aquel dinero que debían... Despidieron a la criada, buscaron una habitación más económica, una buhardilla.
Conoció los duros trabajos de la casa, las odiosas tareas de la cocina. Fregó los platos, desgastando sus uñitas sonrosadas sobre los pucheros grasientos y en el fondo de las cacerolas. Enjabonó la ropa sucia, las camisas y los paños, que ponía a secar en una cuerda; bajó a la calle todas las mañanas la basura y subió el agua, deteniéndose en todos los pisos para tomar aliento. Y, vestida como una pobre mujer de humilde condición, fue a casa del verdulero, del tendero de comestibles y del carnicero, con la cesta al brazo, regateando, teniendo que sufrir desprecios y hasta insultos, porque defendía céntimo a céntimo su dinero escasísimo.
Era necesario mensualmente recoger unos pagarés, renovar otros, ganar tiempo.
El marido se ocupaba por las noches en poner en limpio las cuentas de un comerciante, y a veces escribía a veinticinco céntimos la hoja.
Y vivieron así diez años.
Al cabo de dicho tiempo lo habían ya pagado todo, todo, capital e intereses, multiplicados por las renovaciones usurarias.
La señora Loisel parecía entonces una vieja. Habíase transformado en la mujer fuerte, dura y ruda de las familias pobres. Mal peinada, con las faldas torcidas y rojas las manos, hablaba en voz alta, fregaba los suelos con agua fría. Pero a veces, cuando su marido estaba en el Ministerio, sentábase junto a la ventana, pensando en aquella fiesta de otro tiempo, en aquel baile donde lució tanto y donde fue tan festejada.
¿Cuál sería su fortuna, su estado al presente, si no hubiera perdido el collar? ¡Quién sabe! ¡Quién sabe! ¡Qué mudanzas tan singulares ofrece la vida! ¡Qué poco hace falta para perderse o para salvarse!
Un domingo, habiendo ido a dar un paseo por los Campos Elíseos para descansar de las fatigas de la semana, reparó de pronto en una señora que pasaba con un niño cogido de la mano.
Era su antigua compañera de colegio, siempre joven, hermosa siempre y siempre seductora. La de Loisel sintió un escalofrío. ¿Se decidiría a detenerla y saludarla? ¿Por qué no? Habiéndolo pagado ya todo, podía confesar, casi con orgullo, su desdicha. Se puso frente a ella y dijo:
—Buenos días, Juana.
La otra no la reconoció, admirándose de verse tan familiarmente tratada por aquella infeliz. Balbució:
—Pero..., ¡señora!.., no sé. .. Usted debe de confundirse...
—No. Soy Matilde Loisel.
Su amiga lanzó un grito de sorpresa.
— ¡Oh! ¡Mi pobre Matilde, qué cambiada estás...
— ¡Sí; muy malos días he pasado desde que no te veo, y además bastantes miserias.... todo por ti...
— ¿Por mí? ¿Cómo es eso?
— ¿Recuerdas aquel collar de brillantes que me prestaste para ir al baile del Ministerio?
— ¡Sí, pero...
—Pues bien: lo perdí...
— ¡Cómo! ¡Si me lo devolviste!
—Te devolví otro semejante. Y hemos tenido que sacrificarnos diez años para pagarlo. Comprenderás que representaba una fortuna para nosotros, que sólo teníamos el sueldo. En fin, a lo hecho pecho, y estoy muy satisfecha.
La señora de Forestier se había detenido.
— ¿Dices que compraste un collar de brillantes para sustituir al mío?
—Sí. No lo habrás notado, ¿eh? Casi eran idénticos.
Y al decir esto, sonreía orgullosa de su noble sencillez. La señora de Forestier, sumamente impresionada, cogióle ambas manos:
— ¡Oh! ¡Mi pobre Matilde! ¡Pero si el collar que yo te presté era de piedras falsas!... ¡Valía quinientos francos a lo sumo!...

Guy de Maupassant
(Francia, 1850-1893)

lunes, septiembre 6

Guía Práctica para el uso Eficiente de la Energía. Manual para Consumidores y Usuarios


(43 Páginas) - Diciembre 2005. ISBN: 956-7889-30-9 Autor; Patricio Bustamante Díaz
"Recomendaciones prácticas y didácticas para fomentar el uso eficiente de la energía a nivel comercial, industrial y domiciliario. Temas; La energía en la naturaleza, Chile: el desafío de uso eficiente de la energía. ¿Qué puede hacer Usted para usar eficientemente la energía? Cambiar los hábitos. Invertir un poco para ahorrar mucha electricidad. Regular la temperatura: frío, calor y humedad. Eficiencia energética en edificios, empresas y transporte ¿Cómo elaborar un programa de eficiencia energética en las empresas o en los servicios públicos? Experiencias exitosas de uso eficiente de la energía en Chile. Programa Chile Sustentable / Programa País de Eficiencia Energética / Fundación Heinrich Böll."
Disponible en: http://www.chilesustentable.net/

EL PROGRAMA DE CELEBRACIONES DEL BICENTENARIO


El gobierno cursó invitaciones para todos los mandatarios de la región para los festejos de los 200 años de la Independencia. La celebración se iniciará el 1 de Septiembre con la distribución de un ejemplar de “La Aurora de Chile”, que contendrá la primera portada del diario y el programa de actividades.
A las 12 horas en punto del 18 de Septiembre, y en todo el país las orquestas juveniles entonarán el Himno Nacional e invitarán a toda la ciudadanía a sumarse a un coro que, explican en la Moneda, será “multitudinario”. El hito forma parte del plan de festejos con que el gobierno prepara la celebración del Bicentenario.
• 2 de Septiembre: Se realizará una teatralización de un reencuentro entre Bernardo O’Higgins y José Miguel Carrera.
• 3 de septiembre: Se presentará en la Plaza de Armas la Pérgola de las Flores.
• 4 de septiembre: Se inaugurará el Centro Cultural Gabriela Mistral.
• 5 de septiembre: Se realizará el Día del Patrimonio Bicentenario y una fiesta popular en el Parque Forestal organizada por el Consejo de la Cultura.
• 6 al 11 de septiembre: Piñera recorrerá el país. Se inaugurarán 200 mesas de ajedrez que se implementarán en las plazas de armas.
• 12 al 16 de septiembre: Carnavales callejeros.
• 17 de septiembre: Se izará una gran bandera chilena y se realizará la Gala en el Teatro Municipal, con la obra Rigoletto, de Giuseppe Verdi.
• 18 de septiembre: Tedeum Ecuménico y el “gran coro” del Himno Nacional.
Se bombardeará desde el aire el centro de Santiago con marcadores de libros que contendrán desde dichos populares a extractos de discursos de figuras históricas. Durante la tarde, habrá carros alegóricos en la Alameda y durante la noche del 18 está planificado realizar una fiesta cívica en el Estadio Nacional, que será animada por Don Francisco.
• 19 de septiembre: Junto con la Parada Militar ampliada, se realizarán en regiones revistas navales, es decir, en los puertos habrá un desfile de embarcaciones.

EL TESORO DE MADI


Madi era una medusa curiosa que durante uno de sus paseos por el fondo del mar, descubrió una cueva muy escondida, en cuyo interior había un cofre brillante y misterioso. A su lado, un cartel decía "no podrás llevar joyas más valiosas". Aunque el cofre era pesadísimo, Madi lo llevó a su casa, convencida de haber encontrado un gran tesoro.
Una vez en casa, lo abrió llena de nervios y emoción. Pero no contenía joya alguna. Tan sólo un bonito y sencillo vestido que brillaba con ese tono especial que tienen las cosas mágicas. Cuando se recuperó de la desilusión, Madi decidió probarse el vestido y salir a dar un paseo.
No era el vestido más bonito que había visto, y era un poco pesado y difícil de vestir, pero le sentaba muy bien, y al momento se sintió más alegre y animada que nunca. Sentía ganas de hablar y saludar a todos, de gastar bromas y contar chistes, y todos cuantos se cruzaban con ella la encontraban realmente encantadora...
Pero Molvorón, el terrible y gigantesco pulpo malvado, tenía que fastidiarla, y sólo unos días después, en el fondo del mar todos corrían a esconderse al enterarse de su llegada. Madi se quedó allí sola, tan contenta, pues con su vestido mágico sólo sentía alegría.
- ¡Hola, pulpito! - dijo alegre y divertida - ¿quieres jugar conmigo?
Molvorón se sintió bastante contrariado al ver que la pequeña medusa no huía como los demás
- ¿es que no tienes miedo? - dijo con una voz terrible
- ¿ Por qué iba a tenerlo, si te tengo a ti para defenderme? - respondió confiada. - ¡Venga, vamos a jugar!

El malvado pulpo mostró sus tentáculos amenazadores, moviéndolos ligeramente a un lado y otro. A Madi aquello, más que asustarle, le recordó una danza india.
- ¡Qué buena idea! ¡Vamos a bailar!
- GRRRR!!
Molvorón, furioso al ver que la niña no hacía caso de sus amenazas, se inclinó hacia adelante sobre la niña, con su gran boca abierta, los ojos rojos de sangre y las ventosas echando burbujas de ira... Era el aspecto más fiero que nadie recordaba haber visto en aquel pulpo malvado, cuyo nombre bastaba para sembrar el terror en aquellos mares. Un gran silencio se hizo mientras Madi observaba el terrible aspecto del pulpo.
- ¡Guapo! ¡Más que guapo! ¡Anda que no tendrás novias! - respondió finalmente.
Molvorón, deprimido por la falta de miedo de la pequeña, no dijo nada. Sólo se quedó escuchando sus palabras, palabras y palabras. Era tanta la alegría de aquella pequeña, que se contagiaba; y el pulpo comenzó a sentir, por primera vez en su vida, ganas de estar alegre. Y se marchó de allí, dispuesto a conseguir que dejaran de llamarle "pulpo malvado".
Cuando el pulpo se había alejado, todos salieron de sus escondites y fueron a felicitar a Madi por su valentía. Ella, comprendiendo lo que había pasado, contó los poderes que tenía aquel vestido para alegrar a quien lo llevaba... y pensó que era el vestido quien la había salvado. Pero entonces varios peces saltaron a la vez.
- ¡Pero si hoy no llevas tu vestido nuevo!!...
Y era verdad. No lo llevaba; estaba tan alegre que se le había olvidado en casa.
Así que Madi, la pequeña medusa, se había enfrentado a Molvorón llevando únicamente su sonrisa y su alegría. Y ya nunca más necesitó aquel vestido, al comprender que una sonrisa tenía tanto poder como su vestido mágico, pero... ¡¡era mucho más cómodo y fácil de llevar!!
Autor.. Pedro Pablo Sacristán

lunes, agosto 30

El rayo de Luna


El lobito del bosque pasaba las noches aullando a la luna, burlándose de ella, de lo vieja que era y lo despacio que se movía, y de su escasez de luz. En el mismo bosque, el pequeño erizo salía a consolar a la luna cuando cesaban los aullidos.
Un día ambos estaban lejos de sus guaridas y les sorprendió una gran tormenta. Cuando acabó era de noche y ambos estaban perdidos.
Al salir la luna, el lobo empezó con sus aullidos, mientras el erizo permanecía triste y asustado. Al poco, oyó una voz que le llamaba; no vio a nadie, y resultó ser la luna, que agradecida por su constante ánimo quería ayudarle a volver a casa. Así que juntó todo su brillo en un único rayo para indicarle el camino de vuelta.
El erizo llegó pronto a la madriguera, mientras el lobo quedaba a oscuras y muerto de miedo. Sólo entonces se dio cuenta de que sus impertinencias no servían para nada. La luna estuvo sin brillar para el lobo hasta que éste pidió disculpas por su actitud, y prometió no volver a molestar a nadie.

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

viernes, agosto 27

Chileno crea página web para calcular cuánto cuesta viajar en taxi.

El sitio permite calcular el costo aproximado de un tramo entre un punto específico y otro en Santiago y Valparaíso.
En el sitio se ingresa el punto de origen y el destino y se presiona “calcular”. La página entrega una tarifa promedio, explica su creador, porque no considera tacos ni tags.
En el sitio también se pueden “cotizar” tramos en taxi en Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Madrid y Barcelona.
www.taximetro.cl.

Agüitas de hierbas


Las infusiones para tomar después de las comidas tienen efectos depurativos y curativos. Por eso conviene tener algunas siempre a mano, y por suerte son fáciles de cultivar. Además, resultan muy decorativas.
Manzanilla
Tiene propiedades calmantes y antialérgicas.
Menta
Se usa en infusión para trastornos estomacales, pero no conviene usarla de noche, dado que sube el ánimo.
Boldo
Ayuda a la digestión y buen funcionamiento del hígado, disipa el gas y la acidez.
Paico
Remedio contra dolores estomacales.
Poleo
Tiene propiedades digestivas y supresoras de gases. Antiasmático.
Ortiga común
Tomada en infusión es diurética y excelente en las hemorragias. Útil contra la hidrocefalia, además de expectorante, purifica la sangre, detiene la diarrea, cura la tos, la hidropesía; preserva de los resfríos y del tifus.

Leer más:
http://www.herbalchile.com/es_hierbas.php;
http://www.nuestro.cl/notas/rescate/plantas.htm;
http://yerbasana.cl/?a=313;
http://www.lagunadeaculeo.com/pages/plantas_medicinales.html

lunes, agosto 23

Chile en 100 logos



Nuevo libro gráfico recorre nuestra identidad:
Tanto emblemas patrios como objetos y personajes populares se reúnen en “Chilogo”.
El inolvidable guatón parrillero, y patriota, está tan bien retratado en un solo icono, que es imposible no reconocerlo. Lo mismo ocurre para grandes como Pablo Neruda o Gabriela Mistral, y con clásicos de nuestra cultura popular, como el sánguche de potito, el café con piernas y la marraqueta. Y esa lista de costumbres, objetos y figuras bien chilenas luce muchísimo más completa, y hasta incluye a próceres nacionales, en el volumen “Chilogo”, ideado por la Escuela de Diseño Gráfico de la U. del Pacífico. Recién salió del horno.
“Este libro no pretende hacer separación entre alta y baja cultura. En pictogramas aparecen Neruda, Mistral, Huidobro y Prat; pero también Cecilia Bolocco, Don Francisco y el Festival de Viña, que son íconos populares. En ese sentido, es como un mosaico de nuestra identidad”, comenta Pedro Álvarez, quien editó la publicación junto a Cecilia Durán.
Todo nació del trabajo que hicieron sus alumnos de segundo año y que ambos perfeccionaron después. Pero luego incluyó a diseñadores experimentados, como Julián Naranjo, Vicente Larrea y Francisco Javier Olea. Y según anuncia Álvarez, “Chilogo” podría traspasar las fronteras del papel: “Además de sacar una segunda edición con el material que no pudimos incluir ahora(teníamos más de 250 íconos), pensamos llevarlos a esculturas y a prendas de vestir u objetos”.

El valiente jefe cobarde


Cuando el joven Nerino fue nombrado jefe de la tribu, todos esperaban que, tal y como era costumbre en la isla, dedicase sus esfuerzos a luchar contra la gran bestia del ojo de fuego, el malvado ser que los aterrorizaba desde hacía cientos de años. Nerino había prometido derrotar a la bestia, y aunque era un buen luchador, no parecía mejor que los que habían fracasado antes que él. Calculaban que no duraría mucho más de un año como jefe de la tribu. Era más o menos el tiempo que se tardaba en preparar y entrenar un grupo de guerreros para viajar hasta la cima del volcán, donde vivía el terrible enemigo. Una vez allí, sin importar lo valientes y fuertes que fueran, todos los del grupo eran aniquilados en unas pocas horas.
Pero no ocurrió nada. Nerino no preparó un ejército, ni entrenó más de lo habitual, ni inventó nuevas tácticas de lucha. Se limitó a cambiar el asentamiento de la tribu cuando en verano la bestia lanzaba sus más feroces ataques, inundando todo con el abrasador fuego de su ojo.
Todos le miraban con insistencia y preocupación. Le pedían que luchara, que hiciera algo, que fuera tan valiente y cumpliera con su destino como jefes, pero Nerino se limitaba a decir: “Venceré a la bestia, pero aún no es el momento”.
Así pasaron tantos años que Nerino se convirtió en un anciano. Y aunque le respetaban como jefe, pues su estrategia de ir cambiando de lugar en la isla había permitido salvar muchas vidas, todos le tenían por un cobarde.
Pero cuando ya nadie lo esperaba, Nerino preparó un grupo de guerreros. Lo hizo de pronto, sin avisar, una fría noche de invierno. La nieve, rara en aquella isla, cubría el suelo, y el grupo tuvo que marchar descalzo, con los pies helados, camino del volcán, a toda prisa. Junto a la cima del volcán encontraron la cueva de la bestia. Nerino entró decidido, mientras sus compañeros realizaban los rituales típicos de despedida y se disponían a morir...
Cuando entraron, el anciano estaba en pie junto a la bestia. Ésta estaba tendida en el suelo, hecha un ovillo, temblando y gimiendo, al borde de la muerte. Nerino y sus guerreros no tuvieron problemas para apoderarse del ojo de fuego y encadenar fuertemente a la bestia.
De vuelta al campamento de la tribu, todos deseaban escuchar la aventura de Nerino y su combate con la bestia. Ni siquiera el bebé más pequeño faltaba cuando el jefe inició su relato:
- Jamás he pensado luchar con algo tan terrible, y hoy tampoco lo he hecho.” -dijo, creando un sentimiento de extrañeza y expectación. Y prosiguió
- ¿Ninguno os habíais fijado en que la bestia nunca atacaba en los peores días del invierno, y que después de alguna época especialmente fría, su fuego no era tan intenso, ni sus ataques tan temibles? Durante muchos años he estado esperando una nevada como la de hoy, pues lo que necesitábamos no eran guerreros, sino frío. Cuando llegamos al volcán, la bestia estaba tan débil que no pudo ni luchar. Por fin hemos acabado con siglos de luchas y muertes, y tenemos a la bestia y su ojo de fuego a nuestro servicio.
Todos aclamaron la sabiduría de su jefe, y más le felicitaban quienes más le habían criticado y despreciado por su supuesta cobardía. Y hasta el más impaciente de la tribu aprendió que, a veces, la paciencia puede llegar a ser mucho más útil que la acción, aunque tengas que ser tan valiente que permitas que te traten como un cobarde.

Autor: Pedro Pablo Sacristán

El mejor en 30 años


Nuevamente el Museo Guggenheim de Bilbao lidera la lista de los edificios más importantes construidos desde 1980. El resultado surgió de un sondeo que la revista norteamericana Vanity Fair realizó entre 52 expertos de todo el mundo, cuyos votos dieron el primer lugar a la obra de titanio firmada por Frank Gehry.
Leer más en: http://3w.lun.com/revistas/contenidoPaginav2.asp?fecha=2010-08-14&pagina=VIPRV004201008141H.JPG&nomencRev=VI&tipoPantalla=

martes, agosto 17

CANTO A BERNARDO O'HIGGINS

La silla


Había una vez un chico llamado Mario a quien le encantaba tener miles de amigos. Presumía muchísimo de todos los amigos que tenía en el colegio, y de que era muy amigo de todos. Su abuelo se le acercó un día y le dijo:
- Te apuesto un bolsón de palomitas a que no tienes tantos amigos como crees, Mario. Seguro que muchos no son más que compañeros o cómplices de vuestras fechorías.
Mario aceptó la apuesta sin dudarlo, pero como no sabía muy bien cómo probar que todos eran sus amigos, le preguntó a su abuela. Ésta respondió:
- Tengo justo lo que necesitas en el desván. Espera un momento.
La abuela salió y al poco volvió como si llevara algo en la mano, pero Mario no vio nada.
- Cógela. Es una silla muy especial. Como es invisible, es difícil sentarse, pero si la llevas al colé y consigues sentarte en ella, activarás su magia y podrás distinguir a tus amigos del resto de compañeros.
Mario, valiente y decidido, tomó aquella extraña silla invisible y se fue con ella al colegio. Al llegar la hora del recreo, pidió a todos que hicieran un círculo y se puso en medio, con su silla.
- No os mováis, vais a ver algo alucinante.
Entonces se fue a sentar en la silla, pero como no la veía, falló y se calló de culo. Todos se echaron unas buenas risas.
- Esperad, esperad, que no me ha salido bien - dijo mientras volvía a intentarlo.
Pero volvió a fallar, provocando algunas caras de extrañeza, y las primeras burlas. Mario no se rindió, y siguió tratando de sentarse en la mágica silla de su abuela, pero no dejaba de caer al suelo... hasta que de pronto, una de las veces que fue a sentarse, no calló y se quedó en el aire...

Y entonces, comprobó la magia de la que habló su abuela. Al mirar alrededor pudo ver a Jorge, Lucas y Diana, tres de sus mejores amigos, sujetándole para que no cayera, mientras muchos otros de quienes había pensado que eran sus amigos no hacían sino burlarse de él y disfrutar con cada una de sus caídas. Y ahí paró el numerito, y retirándose con sus tres verdaderos amigos, les explicó cómo sus ingeniosos abuelos se las habían apañado para enseñarle que los buenos amigos son aquellos que nos quieren y se preocupan por nosotros, y no cualquiera que pasa a nuestro lado, y menos aún quienes disfrutan con las cosas malas que nos pasan.

Aquella tarde, los cuatro fueron a ver al abuelo para pagar la apuesta, y lo pasaron genial escuchando sus historias y tomando palomitas hasta reventar. Y desde entonces, muchas veces usaron la prueba de la silla, y cuantos la superaban resultaron ser amigos para toda la vida.

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

BERNARDO O”HIGGINS RIQUELME


Bernardo O'Higgins nació en Chillán el 20 de agosto de 1778. Hijo natural de Ambrosio O'Higgins e Isabel Riquelme, se educó en Lima e Inglaterra. A su regreso a Chile fue electo alcalde de Chillán. O'Higgins se sumó tempranamente al movimiento independentista, convirtiéndose en uno de sus principales líderes. Fue designado miembro del primer Congreso Nacional, instaurado el 4 de Julio de 1811. El 1 de octubre de 1814, después de la derrota en la batalla de Rancagua, viajó a Mendoza. Allí, junto a José de San Martín y otros patriotas, organizó el Ejercito Libertador, con quien cruzó la cordillera de Los Andes para liberar al territorio chileno del dominio español. Luego del triunfo en la batalla de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817, O'Higgins fue nombrado Director Supremo y Capitán General de Chile. En 1823, careciendo de apoyo político, se vio forzado a renunciar al cargo de Director Supremo. Se trasladó a Perú, donde murió el 24 de octubre de 1842.

Leer más:
http://www.ejercitodechile.cl/ohiggins/
http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/verContenido.aspx?ID=132464
http://solo-historia.blogspot.com/2008/08/biografa-de-bernardo-ohiggins-riquelme.html

miércoles, agosto 11

POR NUESTRO ROSTRO SOMOS JUZGADOS


"Rostros. Ensayo antropológico"
de David Le Breton

El rostro tiene historias que atraviesan los siglos y son muy diferentes. David le Breton hace una antropología de esa parte del cuerpo humano que es el lugar central de nuestra comunicación. Sin dejar de lado el «cara a cara», el mal de ojo, las máscaras, las muecas, ni los identikit de criminales, pone en evidencia las paradojas de la envergadura del rostro humano, conduciéndonos sucesivamente por la historia de lo deformado y lo resplandeciente, lo bello y lo feo, lo aceptable y lo insoportable.

El autor relaciona rostro y máscara. ”La máscara no es una simple herramienta para asegurarse el incógnito, sino que revela secretos, sorpresas. Suele tomar las riendas apoderándose del hombre, quien creía dominar, orientar su acción. Querer escurrirse de los propios rasgos no es una intención libre de riesgos. Cambiar de rostro es cambiar de existencia… ¿No es acaso el rostro una medida de precaución a través de la cual se dominan todos los impulsos, las tentaciones que pondrían en peligro el orden del lazo social?

Apoyándose en la religión, la filosofía, la antropología, el autor delimita todo el «medio decir» del rostro para conducirnos a la reflexión última de que una de las características de la violencia simbólica que opera en el racismo consiste antes que nada en la negación del rostro en el otro.

Leer Más: Revista Ya, El Mercurio. Mercedes Funes. Nº 1401: martes 27 de Julio, 2010. Pág.: 60-65.