lunes, diciembre 13

La pequeña Estrella de Navidad


De entre todas las estrellas que brillan en el cielo, siempre había existido una más brillante y bella que las demás. Todos los planetas y estrellas del cielo la contemplaban con admiración, y se preguntaban cuál sería la importante misión que debía cumplir. Y lo mismo hacía la estrella, consciente de su incomparable belleza.
Las dudas se acabaron cuando un grupo de ángeles fue a buscar a la gran estrella:
- Corre. Ha llegado tu momento, el Señor te llama para encargarte una importante misión.
Y ella acudió tan rápido como pudo para enterarse de que debía indicar el lugar en que ocurriría el suceso más importante de la historia.
La estrella se llenó de orgullo, se vistió con sus mejores brillos, y se dispuso a seguir a los ángeles que le indicarían el lugar. Brillaba con tal fuerza y belleza, que podía ser vista desde todos los lugares de la tierra, y hasta un grupo de sabios decidió seguirla, sabedores de que debía indicar algo importante.
Durante días la estrella siguió a los ángeles, indicando el camino, ansiosa por descubrir cómo sería el lugar que iba a iluminar. Pero cuando los ángeles se pararon, y con gran alegría dijeron “Aquí es”, la estrella no lo podía creer. No había ni palacios, ni castillos, ni mansiones, ni oro ni joyas. Sólo un pequeño establo medio abandonado, sucio y maloliente.
- ¡Ah, no! ¡Eso no! ¡Yo no puedo desperdiciar mi brillo y mi belleza alumbrando un lugar como éste! ¡Yo nací para algo más grande!
Y aunque los ángeles trataron de calmarla, la furia de la estrella creció y creció, y llegó a juntar tanta soberbia y orgullo en su interior, que comenzó a arder. Y así se consumió en sí misma, desapareciendo.
¡Menudo problema! Tan sólo faltaban unos días para el gran momento, y se habían quedado sin estrella. Los ángeles, presa del pánico, corrieron al Cielo a contar a Dios lo que había ocurrido. Éste, después de meditar durante un momento, les dijo:
- Buscad y llamad entonces a la más pequeña, a la más humilde y alegre de todas las estrellas que encontréis.
Sorprendidos por el mandato, pero sin dudarlo, porque el Señor solía hacer esas cosas, los ángeles volaron por los cielos en busca de la más diminuta y alegre de las estrellas. Era una estrella pequeñísima, tan pequeña como un granito de arena. Se sabía tan poca cosa, que no daba ninguna importancia a su brillo, y dedicaba todo el tiempo a reír y charlar con sus amigas las estrellas más grandes. Cuando llegó ante el Señor, este le dijo:
- La estrella más perfecta de la creación, la más maravillosa y brillante, me ha fallado por su soberbia. He pensado que tú, la más humilde y alegre de todas las estrellas, serías la indicada para ocupar su lugar y alumbrar el hecho más importante de la historia: el nacimiento del Niño Dios en Belén.
Tanta emoción llenó a nuestra estrellita, y tanta alegría sintió, que ya había llegado a Belén tras los ángeles cuando se dio cuenta de que su brillo era insignificante y que, por más que lo intentara, no era capaz de brillar mucho más que una luciérnaga.
“Claro”, se dijo. “Pero cómo no lo habré pensado antes de aceptar el encargo. ¡Si soy la estrella más pequeña! Es totalmente imposible que yo pueda hacerlo tan bien como aquella gran estrella brillante... ¡Que pena! Mira que ir a desaprovechar una ocasión que envidiarían todas las estrellas del mundo...”.
Entonces pensó de nuevo “todas las estrellas del mundo”. ¡Seguro que estarían encantadas de participar en algo así! Y sin dudarlo, surcó los cielos con un mensaje para todas sus amigas:
"El 25 de diciembre, a medianoche, quiero compartir con vosotras la mayor gloria que puede haber para una estrella: ¡alumbrar el nacimiento de Dios! Os espero en el pueblecito de Belén, junto a un pequeño establo."
Y efectivamente, ninguna de las estrellas rechazó tan generosa invitación. Y tantas y tantas estrellas se juntaron, que entre todas formaron la Estrella de Navidad más bella que se haya visto nunca, aunque a nuestra estrellita ni siquiera se la distinguía entre tanto brillo. Y encantado por su excelente servicio, y en premio por su humildad y generosidad, Dios convirtió a la pequeña mensajera en una preciosa estrella fugaz, y le dio el don de conceder deseos cada vez que alguien viera su bellísima estela brillar en el cielo.

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

martes, diciembre 7

Virgen de Lo Vásquez


Fue la fe de un acaudalado vecino de la comuna de Casablanca, que hace más de un siglo puso la imagen de la virgen en el patio de su casa, el origen de una devoción popular que hoy motiva una de las más grandes procesiones religiosas que se registran en el territorio nacional. Tal fue la fama que cobró dicha figura, bautizada popularmente como "la purísima", entre los habitantes de esta zona vinícola del valle central, que la imagen debió ser trasladada a una capilla especialmente construida para ella, hoy, transformada en el Santuario de lo Vásquez. En buses, auto, en bicicleta, a pie, de rodillas e incluso arrastrándose llegan los fieles desde Santiago, Viña y las localidades aledañas para hacer oir sus ruegos a la madre misericordiosa en la celebración del día de la Virgen de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre.

La familia León Vásquez fue la principal benefactora e impulsora en la construcción del Santuario, cuya capilla fue dos veces reconstruida, a causa de los daños causados por los temblores, antes de que el terromoto de 1906 la destruyera por completo. Recién, en 1913, y por supuesto un 8 de diciembre, se inauguró y bendijo lo que hoy es el Templo de lo Vásquez, gracias a la iniciativa de don José Ulloa. Un santuario que forma parte indisoluble de la historia, la identidad y la cultura del valle de Casablanca, epicentro del catolicismo regional y de la devoción popular a la Virgen. "Madre de la paz: Ruega por nosotros" es el lema que este año convoca a los más de 600 mil peregrinos que se esperan y que con esta masiva celebración culminan el Mes de María. Una fecha que este año, en los distintos templos del país, se dedica a la oración por la paz mundial.

La caja fuerte


Había una vez un hombre sabio, gran matemático, al que en cierta ocasión un hombre muy rico y muy avaro le pagó un gran tesoro por encontrar la forma de obtener el máximo beneficio en todo lo que hiciera, pues su gran sueño era llenar de oro y joyas una inmensa caja fuerte que había fabricando él mismo.
El matemático estuvo encerrado durante meses en su laboratorio; cuando pensaba que había encontrado la solución, descubría errores en sus cálculos... y vuelta a empezar. Una noche apareció en casa del hombre rico con una gran sonrisa en la cara: "¡lo encontré!", le dijo, "mis cálculos son perfectos". El avaro, que al día siguiente partía para un largo viaje y no tenía tiempo de escucharle, le prometió el doble del oro si se quedaba a cargo de sus bienes poniendo en práctica sus fórmulas. El matemático, entusiasmado por su descubrimiento, aceptó encantado.
Cuando algunos meses después el avaro regresó, encontró que no quedaba nada de sus antiguas posesiones. Furioso, fue a pedir explicaciones al matemático, quien tranquilamente le contó sus planes: había regalado todo a todo el mundo. El hombre rico no podía creerlo, pero entonces el matemático le explicó:
- Durante meses estuve analizando cómo puede un hombre conseguir el máximo beneficio, pero siempre estaba limitado, porque un hombre sólo no puede hacer mucho. Entonces comprendí que la clave era que fueran muchos los que ayudaran a conseguirlo, y así fue como resultó que ayudar a todos era la mejor forma de que cada vez más gente contribuyera a conseguir nuestro propio beneficio.
Desengañado y furioso, el avaro se marchó desesperado tras haber perdido todo por culpa de un loco. Pero mientras caminaba cabizbajo y pensativo, varios vecinos corrieron a preocuparse por él. Todos habían sido beneficiados cuando el matemático repartió sus bienes, y se sentían tan honrados de poder ofrecer su casa y todo lo suyo a alguien tan especial, que hasta discutían por poder ayudarle. Durante los días siguientes, el avaro estuvo comprobando los efectos de lo que había planeado el matemático: allá donde iba era recibido con grandes honores, y todos se mostraban dispuestos a ayudarle en cuanto estuviera en su mano. Y comprendió que su no tener nada le había dado mucho más.
De esta forma, rápidamente pudo volver a crear florecientes negocios, pero desde entonces, siguiendo el consejo de su brillante matemático, ya no volvió a acumular sus riquezas en una caja fuerte ni nada parecido. En su lugar, las repartía entre cientos de amigos, cuyos corazones se convertían en la más segura, agradecida y rebosante de las cajas fuertes.

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

NICANOR PLAZA




Nicanor Plaza, escultor, nació en Santiago en 1844 y falleció en Florencia el 7 de diciembre de 1918.
En 1858 ingresó a la primera generación del curso de escultura en la recién inaugurada academia, bajo el alero del francés Augusto François, primer profesor del ramo en Chile.
Plaza fue el primero en recibir una beca del gobierno para continuar sus estudios en Francia; así, en 1863 inicia en París sus clases con Francisco Jouffroy. Más tarde regresa a Chile para asumir el cargo de Director de la Academia de Bellas Artes de Santiago, el año 1873.
Luego de un brillante desempeño formando nuevos artistas y de obtener grandes logros artísticos, se radicó en París en el año 1900.

Finalmente se trasladó a Italia, país donde mantuvo contacto con Rebeca Matte y Gulio Monteverde, y lugar donde falleció.

miércoles, diciembre 1

LA PREVIA A LA PSU


Para bajar los niveles de ansiedad hay algunos consejos prácticos y técnicas de relajación. Pero lo importante es saber que nadie se juega el futuro en una sola prueba, dicen los expertos.
PAMELA CARRASCO T.
Inspira... ¡expira! Virginia Seyler, jefa del departamento de orientación del preuniversitario Pedro de Valdivia, enseña una técnica de relajación que puede servir en casos de emergencia, tanto antes de la PSU como en el momento de rendirla. En primer lugar, deja sueltos los brazos y los hombros, sin hacer fuerza, y mueve la cabeza lentamente de derecha a izquierda, sin forzar los músculos.

"Esto liberará la tensión del cuello y de los hombros, y comenzarás a sentirte un poco más tranquilo y relajado. Luego inspira profundamente por la nariz. Mantén el aire dentro de tus pulmones durante unos cinco segundos. Ahora, lentamente expulsa el aire por la boca. Repite los pasos anteriores varias veces, hasta notar que tu nivel de tensión disminuye".
Equilibrio. Aunque ya se haya salido del colegio, durante estas semanas previas a la PSU es importante tener una rutina y horarios de estudio establecidos, junto con tiempos de descanso y recreación.

CONSEJOS
Comer equilibrado. Evitar grasas y frituras.

Hacer ejercicios de mediana intensidad para liberar tensiones.

Hacer vida social, pero moderar el carrete excesivo y el consumo de alcohol.

No exponerse a resfríos o posibles enfermedades.

Respirar profundo cuando se sienta mucha angustia.

Eliminar pensamientos negativos. En esos casos, desviar la atención hacia otras cosas.

Tener siempre un plan B, en caso de que no te vaya como quieres.

Dormir entre 8 y 9 horas diarias.

Conversar con los papás o un adulto cercano.

Repasar las materias, pero no volverse loco estudiando. Parar de estudiar dos días antes y evitar compararse con los amigos.

Leer más: El Mercurio: Domingo 21 de Noviembre de 2010
http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={ec65884e-0098-484c-93a8-24c2e46a4429}

Los 10 errores más comunes que terminan saboteando las dietas


Saltarse las comidas; evitar las proteínas y abusar con el aceite de oliva, entre otras técnicas populares, no ayudan a bajar de peso, e incluso pueden volver más difícil la tarea de perder los kilos de más.

AMALIA TORRES
1 Mucha fruta. Reemplazar una comida por una ensalada de frutas es mala idea, ya que ésta puede tener más de 300 calorías. "Es mejor optar por una ensalada de verduras"
2 Saltarse las comidas. Muchas personas se saltan una comida, como el almuerzo, para darse permiso de comer. El problema es que pasar mucho tiempo sin alimentarse hace sentir "un hambre descontrolada"
3 Exagerar con los productos light. No porque sea "light" significa que se pueda comer sin límites.
4 Extra aceite de oliva. Una sola cucharadita de aceite de oliva contiene 45 calorías. Por ello, si a su ensalada le agrega tres, está consumiendo 135 calorías sólo en el aliño.
5 Sumar y no reemplazar. Comer más verduras y frutas es básico al hacer una dieta. Pero ello implica reemplazar con estos alimentos el alto consumo de arroz o pan.
6 Permiso de fin de semana: Todas las calorías ahorradas de lunes a viernes pueden recuperarse si se tiene un fin de semana muy permisivo.
7 Dietas express: Es cierto que puede bajar de peso siguiendo una dieta express. Sin embargo, dicen los expertos, lo que se baja con estas dietas es sólo en agua, no en grasa.
8 Confundir saludable con bajo en calorías. "Los alimentos saludables no siempre son bajos en calorías"
9 La excusa del ejercicio. Pensar que puede tener pocas energías o incluso desmayarse si no come de manera abundante antes de hacer deporte es falso.
10 No comer proteínas. "Si no come proteínas y opta por una dieta basada sólo en verduras, le costará más bajar de peso y, además, tendrá más apetito".

Leer más:
http://diario.elmercurio.com/2010/11/21/ciencia_y_tecnologia/ciencia_y_tecnologia/noticias/733C19A2-794F-4A35-9984-F47016A14527.htm?id={733C19A2-794F-4A35-9984-F47016A14527}

lunes, noviembre 29

El río serio


Había una vez un río serio y solitario. No recordaba cuándo, sin duda hacía mucho tiempo, había decidido que no quería aguantar nada ni nadie, y echó de sus aguas a peces, plantas y cualquier otro animal que encontró. Y su vida pasó triste y solitaria durante muchos siglos.
Un día, una niña llegó a la orilla de aquel río con una pequeña pecera circular. Dentro estaba Escamas, su pececito más querido, a quien había decidido dejar en libertad porque no podía acompañarle en su viaje a otro país. Cuando Escamas cayó al agua, sintió inmediatamente la soledad de aquel río. Escamas trató de hablar con el río, pero éste, muy serio, sólo le invitó a marcharse. Escamas era un pez muy alegre, y no quiso darse por vencido. Preguntó y preguntó, y nadó y nadó, y finalmente comenzó a dar saltitos por el río...
El río, con los saltitos, comenzó a reír, pues le hacían muchas cosquillas, y en poco tiempo se sintió de tan buen humor que comenzó a hablar con Escamas. Casi sin darse cuenta, antes del primer día se habían hecho muy amigos, y el río se pasó toda aquella noche pensando lo divertido que era tener amigos y lo mucho que los había echado de menos. Se preguntaba por qué nunca los tenía, pero no podía recordarlo. A la mañana siguiente, Escamas despertó al río con unos saltitos muy juguetones... y entonces el río recordó por qué había decidido ser un río tan serio: ¡tenía muchísimas cosquillas y no podía soportarlas! Ahora recordaba perfectamente cómo había echado a todo el mundo el día que decidió que ya no iba a aguantar las cosquillas ni un día más. Pero al recordar lo triste y sólo que se había sentido durante años, se dio cuenta de que aunque tuviera sus pequeños inconvenientes, siempre era mejor tener amigos y tratar de estar alegre.
Autor.. Pedro Pablo Sacristán