viernes, agosto 27

Agüitas de hierbas


Las infusiones para tomar después de las comidas tienen efectos depurativos y curativos. Por eso conviene tener algunas siempre a mano, y por suerte son fáciles de cultivar. Además, resultan muy decorativas.
Manzanilla
Tiene propiedades calmantes y antialérgicas.
Menta
Se usa en infusión para trastornos estomacales, pero no conviene usarla de noche, dado que sube el ánimo.
Boldo
Ayuda a la digestión y buen funcionamiento del hígado, disipa el gas y la acidez.
Paico
Remedio contra dolores estomacales.
Poleo
Tiene propiedades digestivas y supresoras de gases. Antiasmático.
Ortiga común
Tomada en infusión es diurética y excelente en las hemorragias. Útil contra la hidrocefalia, además de expectorante, purifica la sangre, detiene la diarrea, cura la tos, la hidropesía; preserva de los resfríos y del tifus.

Leer más:
http://www.herbalchile.com/es_hierbas.php;
http://www.nuestro.cl/notas/rescate/plantas.htm;
http://yerbasana.cl/?a=313;
http://www.lagunadeaculeo.com/pages/plantas_medicinales.html

lunes, agosto 23

Chile en 100 logos



Nuevo libro gráfico recorre nuestra identidad:
Tanto emblemas patrios como objetos y personajes populares se reúnen en “Chilogo”.
El inolvidable guatón parrillero, y patriota, está tan bien retratado en un solo icono, que es imposible no reconocerlo. Lo mismo ocurre para grandes como Pablo Neruda o Gabriela Mistral, y con clásicos de nuestra cultura popular, como el sánguche de potito, el café con piernas y la marraqueta. Y esa lista de costumbres, objetos y figuras bien chilenas luce muchísimo más completa, y hasta incluye a próceres nacionales, en el volumen “Chilogo”, ideado por la Escuela de Diseño Gráfico de la U. del Pacífico. Recién salió del horno.
“Este libro no pretende hacer separación entre alta y baja cultura. En pictogramas aparecen Neruda, Mistral, Huidobro y Prat; pero también Cecilia Bolocco, Don Francisco y el Festival de Viña, que son íconos populares. En ese sentido, es como un mosaico de nuestra identidad”, comenta Pedro Álvarez, quien editó la publicación junto a Cecilia Durán.
Todo nació del trabajo que hicieron sus alumnos de segundo año y que ambos perfeccionaron después. Pero luego incluyó a diseñadores experimentados, como Julián Naranjo, Vicente Larrea y Francisco Javier Olea. Y según anuncia Álvarez, “Chilogo” podría traspasar las fronteras del papel: “Además de sacar una segunda edición con el material que no pudimos incluir ahora(teníamos más de 250 íconos), pensamos llevarlos a esculturas y a prendas de vestir u objetos”.

El valiente jefe cobarde


Cuando el joven Nerino fue nombrado jefe de la tribu, todos esperaban que, tal y como era costumbre en la isla, dedicase sus esfuerzos a luchar contra la gran bestia del ojo de fuego, el malvado ser que los aterrorizaba desde hacía cientos de años. Nerino había prometido derrotar a la bestia, y aunque era un buen luchador, no parecía mejor que los que habían fracasado antes que él. Calculaban que no duraría mucho más de un año como jefe de la tribu. Era más o menos el tiempo que se tardaba en preparar y entrenar un grupo de guerreros para viajar hasta la cima del volcán, donde vivía el terrible enemigo. Una vez allí, sin importar lo valientes y fuertes que fueran, todos los del grupo eran aniquilados en unas pocas horas.
Pero no ocurrió nada. Nerino no preparó un ejército, ni entrenó más de lo habitual, ni inventó nuevas tácticas de lucha. Se limitó a cambiar el asentamiento de la tribu cuando en verano la bestia lanzaba sus más feroces ataques, inundando todo con el abrasador fuego de su ojo.
Todos le miraban con insistencia y preocupación. Le pedían que luchara, que hiciera algo, que fuera tan valiente y cumpliera con su destino como jefes, pero Nerino se limitaba a decir: “Venceré a la bestia, pero aún no es el momento”.
Así pasaron tantos años que Nerino se convirtió en un anciano. Y aunque le respetaban como jefe, pues su estrategia de ir cambiando de lugar en la isla había permitido salvar muchas vidas, todos le tenían por un cobarde.
Pero cuando ya nadie lo esperaba, Nerino preparó un grupo de guerreros. Lo hizo de pronto, sin avisar, una fría noche de invierno. La nieve, rara en aquella isla, cubría el suelo, y el grupo tuvo que marchar descalzo, con los pies helados, camino del volcán, a toda prisa. Junto a la cima del volcán encontraron la cueva de la bestia. Nerino entró decidido, mientras sus compañeros realizaban los rituales típicos de despedida y se disponían a morir...
Cuando entraron, el anciano estaba en pie junto a la bestia. Ésta estaba tendida en el suelo, hecha un ovillo, temblando y gimiendo, al borde de la muerte. Nerino y sus guerreros no tuvieron problemas para apoderarse del ojo de fuego y encadenar fuertemente a la bestia.
De vuelta al campamento de la tribu, todos deseaban escuchar la aventura de Nerino y su combate con la bestia. Ni siquiera el bebé más pequeño faltaba cuando el jefe inició su relato:
- Jamás he pensado luchar con algo tan terrible, y hoy tampoco lo he hecho.” -dijo, creando un sentimiento de extrañeza y expectación. Y prosiguió
- ¿Ninguno os habíais fijado en que la bestia nunca atacaba en los peores días del invierno, y que después de alguna época especialmente fría, su fuego no era tan intenso, ni sus ataques tan temibles? Durante muchos años he estado esperando una nevada como la de hoy, pues lo que necesitábamos no eran guerreros, sino frío. Cuando llegamos al volcán, la bestia estaba tan débil que no pudo ni luchar. Por fin hemos acabado con siglos de luchas y muertes, y tenemos a la bestia y su ojo de fuego a nuestro servicio.
Todos aclamaron la sabiduría de su jefe, y más le felicitaban quienes más le habían criticado y despreciado por su supuesta cobardía. Y hasta el más impaciente de la tribu aprendió que, a veces, la paciencia puede llegar a ser mucho más útil que la acción, aunque tengas que ser tan valiente que permitas que te traten como un cobarde.

Autor: Pedro Pablo Sacristán

El mejor en 30 años


Nuevamente el Museo Guggenheim de Bilbao lidera la lista de los edificios más importantes construidos desde 1980. El resultado surgió de un sondeo que la revista norteamericana Vanity Fair realizó entre 52 expertos de todo el mundo, cuyos votos dieron el primer lugar a la obra de titanio firmada por Frank Gehry.
Leer más en: http://3w.lun.com/revistas/contenidoPaginav2.asp?fecha=2010-08-14&pagina=VIPRV004201008141H.JPG&nomencRev=VI&tipoPantalla=

martes, agosto 17

CANTO A BERNARDO O'HIGGINS

La silla


Había una vez un chico llamado Mario a quien le encantaba tener miles de amigos. Presumía muchísimo de todos los amigos que tenía en el colegio, y de que era muy amigo de todos. Su abuelo se le acercó un día y le dijo:
- Te apuesto un bolsón de palomitas a que no tienes tantos amigos como crees, Mario. Seguro que muchos no son más que compañeros o cómplices de vuestras fechorías.
Mario aceptó la apuesta sin dudarlo, pero como no sabía muy bien cómo probar que todos eran sus amigos, le preguntó a su abuela. Ésta respondió:
- Tengo justo lo que necesitas en el desván. Espera un momento.
La abuela salió y al poco volvió como si llevara algo en la mano, pero Mario no vio nada.
- Cógela. Es una silla muy especial. Como es invisible, es difícil sentarse, pero si la llevas al colé y consigues sentarte en ella, activarás su magia y podrás distinguir a tus amigos del resto de compañeros.
Mario, valiente y decidido, tomó aquella extraña silla invisible y se fue con ella al colegio. Al llegar la hora del recreo, pidió a todos que hicieran un círculo y se puso en medio, con su silla.
- No os mováis, vais a ver algo alucinante.
Entonces se fue a sentar en la silla, pero como no la veía, falló y se calló de culo. Todos se echaron unas buenas risas.
- Esperad, esperad, que no me ha salido bien - dijo mientras volvía a intentarlo.
Pero volvió a fallar, provocando algunas caras de extrañeza, y las primeras burlas. Mario no se rindió, y siguió tratando de sentarse en la mágica silla de su abuela, pero no dejaba de caer al suelo... hasta que de pronto, una de las veces que fue a sentarse, no calló y se quedó en el aire...

Y entonces, comprobó la magia de la que habló su abuela. Al mirar alrededor pudo ver a Jorge, Lucas y Diana, tres de sus mejores amigos, sujetándole para que no cayera, mientras muchos otros de quienes había pensado que eran sus amigos no hacían sino burlarse de él y disfrutar con cada una de sus caídas. Y ahí paró el numerito, y retirándose con sus tres verdaderos amigos, les explicó cómo sus ingeniosos abuelos se las habían apañado para enseñarle que los buenos amigos son aquellos que nos quieren y se preocupan por nosotros, y no cualquiera que pasa a nuestro lado, y menos aún quienes disfrutan con las cosas malas que nos pasan.

Aquella tarde, los cuatro fueron a ver al abuelo para pagar la apuesta, y lo pasaron genial escuchando sus historias y tomando palomitas hasta reventar. Y desde entonces, muchas veces usaron la prueba de la silla, y cuantos la superaban resultaron ser amigos para toda la vida.

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

BERNARDO O”HIGGINS RIQUELME


Bernardo O'Higgins nació en Chillán el 20 de agosto de 1778. Hijo natural de Ambrosio O'Higgins e Isabel Riquelme, se educó en Lima e Inglaterra. A su regreso a Chile fue electo alcalde de Chillán. O'Higgins se sumó tempranamente al movimiento independentista, convirtiéndose en uno de sus principales líderes. Fue designado miembro del primer Congreso Nacional, instaurado el 4 de Julio de 1811. El 1 de octubre de 1814, después de la derrota en la batalla de Rancagua, viajó a Mendoza. Allí, junto a José de San Martín y otros patriotas, organizó el Ejercito Libertador, con quien cruzó la cordillera de Los Andes para liberar al territorio chileno del dominio español. Luego del triunfo en la batalla de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817, O'Higgins fue nombrado Director Supremo y Capitán General de Chile. En 1823, careciendo de apoyo político, se vio forzado a renunciar al cargo de Director Supremo. Se trasladó a Perú, donde murió el 24 de octubre de 1842.

Leer más:
http://www.ejercitodechile.cl/ohiggins/
http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/verContenido.aspx?ID=132464
http://solo-historia.blogspot.com/2008/08/biografa-de-bernardo-ohiggins-riquelme.html