lunes, agosto 23

El mejor en 30 años


Nuevamente el Museo Guggenheim de Bilbao lidera la lista de los edificios más importantes construidos desde 1980. El resultado surgió de un sondeo que la revista norteamericana Vanity Fair realizó entre 52 expertos de todo el mundo, cuyos votos dieron el primer lugar a la obra de titanio firmada por Frank Gehry.
Leer más en: http://3w.lun.com/revistas/contenidoPaginav2.asp?fecha=2010-08-14&pagina=VIPRV004201008141H.JPG&nomencRev=VI&tipoPantalla=

martes, agosto 17

CANTO A BERNARDO O'HIGGINS

La silla


Había una vez un chico llamado Mario a quien le encantaba tener miles de amigos. Presumía muchísimo de todos los amigos que tenía en el colegio, y de que era muy amigo de todos. Su abuelo se le acercó un día y le dijo:
- Te apuesto un bolsón de palomitas a que no tienes tantos amigos como crees, Mario. Seguro que muchos no son más que compañeros o cómplices de vuestras fechorías.
Mario aceptó la apuesta sin dudarlo, pero como no sabía muy bien cómo probar que todos eran sus amigos, le preguntó a su abuela. Ésta respondió:
- Tengo justo lo que necesitas en el desván. Espera un momento.
La abuela salió y al poco volvió como si llevara algo en la mano, pero Mario no vio nada.
- Cógela. Es una silla muy especial. Como es invisible, es difícil sentarse, pero si la llevas al colé y consigues sentarte en ella, activarás su magia y podrás distinguir a tus amigos del resto de compañeros.
Mario, valiente y decidido, tomó aquella extraña silla invisible y se fue con ella al colegio. Al llegar la hora del recreo, pidió a todos que hicieran un círculo y se puso en medio, con su silla.
- No os mováis, vais a ver algo alucinante.
Entonces se fue a sentar en la silla, pero como no la veía, falló y se calló de culo. Todos se echaron unas buenas risas.
- Esperad, esperad, que no me ha salido bien - dijo mientras volvía a intentarlo.
Pero volvió a fallar, provocando algunas caras de extrañeza, y las primeras burlas. Mario no se rindió, y siguió tratando de sentarse en la mágica silla de su abuela, pero no dejaba de caer al suelo... hasta que de pronto, una de las veces que fue a sentarse, no calló y se quedó en el aire...

Y entonces, comprobó la magia de la que habló su abuela. Al mirar alrededor pudo ver a Jorge, Lucas y Diana, tres de sus mejores amigos, sujetándole para que no cayera, mientras muchos otros de quienes había pensado que eran sus amigos no hacían sino burlarse de él y disfrutar con cada una de sus caídas. Y ahí paró el numerito, y retirándose con sus tres verdaderos amigos, les explicó cómo sus ingeniosos abuelos se las habían apañado para enseñarle que los buenos amigos son aquellos que nos quieren y se preocupan por nosotros, y no cualquiera que pasa a nuestro lado, y menos aún quienes disfrutan con las cosas malas que nos pasan.

Aquella tarde, los cuatro fueron a ver al abuelo para pagar la apuesta, y lo pasaron genial escuchando sus historias y tomando palomitas hasta reventar. Y desde entonces, muchas veces usaron la prueba de la silla, y cuantos la superaban resultaron ser amigos para toda la vida.

Autor.. Pedro Pablo Sacristán

BERNARDO O”HIGGINS RIQUELME


Bernardo O'Higgins nació en Chillán el 20 de agosto de 1778. Hijo natural de Ambrosio O'Higgins e Isabel Riquelme, se educó en Lima e Inglaterra. A su regreso a Chile fue electo alcalde de Chillán. O'Higgins se sumó tempranamente al movimiento independentista, convirtiéndose en uno de sus principales líderes. Fue designado miembro del primer Congreso Nacional, instaurado el 4 de Julio de 1811. El 1 de octubre de 1814, después de la derrota en la batalla de Rancagua, viajó a Mendoza. Allí, junto a José de San Martín y otros patriotas, organizó el Ejercito Libertador, con quien cruzó la cordillera de Los Andes para liberar al territorio chileno del dominio español. Luego del triunfo en la batalla de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817, O'Higgins fue nombrado Director Supremo y Capitán General de Chile. En 1823, careciendo de apoyo político, se vio forzado a renunciar al cargo de Director Supremo. Se trasladó a Perú, donde murió el 24 de octubre de 1842.

Leer más:
http://www.ejercitodechile.cl/ohiggins/
http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/verContenido.aspx?ID=132464
http://solo-historia.blogspot.com/2008/08/biografa-de-bernardo-ohiggins-riquelme.html

miércoles, agosto 11

POR NUESTRO ROSTRO SOMOS JUZGADOS


"Rostros. Ensayo antropológico"
de David Le Breton

El rostro tiene historias que atraviesan los siglos y son muy diferentes. David le Breton hace una antropología de esa parte del cuerpo humano que es el lugar central de nuestra comunicación. Sin dejar de lado el «cara a cara», el mal de ojo, las máscaras, las muecas, ni los identikit de criminales, pone en evidencia las paradojas de la envergadura del rostro humano, conduciéndonos sucesivamente por la historia de lo deformado y lo resplandeciente, lo bello y lo feo, lo aceptable y lo insoportable.

El autor relaciona rostro y máscara. ”La máscara no es una simple herramienta para asegurarse el incógnito, sino que revela secretos, sorpresas. Suele tomar las riendas apoderándose del hombre, quien creía dominar, orientar su acción. Querer escurrirse de los propios rasgos no es una intención libre de riesgos. Cambiar de rostro es cambiar de existencia… ¿No es acaso el rostro una medida de precaución a través de la cual se dominan todos los impulsos, las tentaciones que pondrían en peligro el orden del lazo social?

Apoyándose en la religión, la filosofía, la antropología, el autor delimita todo el «medio decir» del rostro para conducirnos a la reflexión última de que una de las características de la violencia simbólica que opera en el racismo consiste antes que nada en la negación del rostro en el otro.

Leer Más: Revista Ya, El Mercurio. Mercedes Funes. Nº 1401: martes 27 de Julio, 2010. Pág.: 60-65.

COCINA SANA CON ALMENDRAS


Claudia Molina. Revista Ya, El Mercurio. Nº 1401: martes 27 de Julio, 2010. Pág.: 68-72.

Sin gluten, ni leche.

QUEQUE DE MAÍZ Y LIMÓN

110 gramos de chuchoca;
70 gramos de harina de maíz;
200 gramos de almendras molidas;
180 gramos de mantequilla blanda;
3 huevos;
200 gramos de azúcar;
2 cucharaditas de polvo de hornear;
jugo de un limón;
ralladura de 2 limones;
1 cucharadita de esencia de vainilla;
1 pizca de sal, y
2 cucharadas de azúcar flor.

1. Precalentar el horno a 160 grados.
2. En un bol batir las claras hasta nieve y reservar.
3. Batir la mantequilla y el azúcar en un bol con la batidora hasta que la mezcla se vuelva cremosa. Incorporar el jugo del limón, luego la ralladura y después la vainilla. Agregar las yemas de a una batiendo entre medio.
4. En un bol mezclar la harina de maíz, la chuchoca, las almendras molidas, la sal y los polvos de hornear. Añadir esta mezcla a la de las yemas, batir y reservar. Incorporar de forma envolvente las claras y unir la mezcla.
5. Enmantequillar y enharinar un molde, y verter la mezcla. Meter en el horno 40 minutos y dejar enfriar. Decorar con azúcar flor

martes, agosto 10

El bicho más raro del mundo


En cierta ocasión, sucedió que varios investigadores estaban en la selva tratando de estudiar al bicho más raro del mundo. Nadie lo había visto y sólo se sabía de su existencia por algunos restos y su sonido característico, parecido al ladrido de un perro con dolor de muelas "guuuuuuuuhhh....ay!", y todos querían ser los primeros en fotografiarlo y estudiarlo. El "bicho" era un animal nocturno, así que durante el día los científicos se entretenían con otros estudios o hablando unos con otros. De entre todos ellos, llamaba la atención Sir Walter Tickishmikicks: era un señor muy formal y agradable, con un pequeño bigotito y un gran sombrero de explorador, pero que todos los días, antes de merendar, dedicaba una hora sentado en su mesa a colocar todos sus objetos y aparatos con meticulosa precisión: el cuaderno de notas, justo al borde, en al lado derecho de la mesa, un poco más allá de la grabadora y junto a los 5 lápices: negro, rojo, azul, verde y amarillo, siempre en ese mismo orden; la lámpara hacia el final de la mesa, al lado de la cámara fotográfica, en la izquierda... y así todas las cosas, hasta el más pequeño de los detalles. Todos pensaban divertidos que aquel hombrecillo era el mejor ejemplo de la famosa obsesión de los ingleses por el orden.
Muchas noches estuvieron en aquella zona los investigadores antes de que apareciera el bicho, y algunos dudaban hasta de su existencia, hasta que finalmente apareció. Fue de repente, mientras todo estaba en silencio, cuando a sólo unos metros de los investigadores escucharon alto y claro su gruñido de perro con dolor de muelas. Duró un instante, porque el revuelo de los investigadores buscando sus cámaras y cuadernos asustó al animal, que huyó rápidamente sin dar tiempo a ser visto o estudiado con detalle.
A la mañana siguiente, todos comprobaron sus hallazgos: algunos habían conseguido grabar su gruñido, otros anotar su forma de moverse y los más afortunados incluso fotografiar una parte de la cola o las patas. Todos se felicitaban por sus logros, pero cuando vieron los trabajos de Sir Walter, no salían de su asombro: ¡él solo había conseguido varias fotos al completo, además de grabar su gruñido y hacer anotaciones a todo color sobre el animal! ¡ y todas eran perfectas!
Enseguida corrieron a felicitarle como el mejor de todos ellos, comprendiendo que su manía por el orden era la mejor foma de prepararse para trabajar a oscuras, y que gracias a eso había podido utilizar la grabadora, la cámara, el cuaderno y los lápices en décimas de segundo, sin necesidad de buscar dónde estaban. Por supuesto, los trabajos que hizo sobre el "bicho más raro del mundo" hicieron famosísimo a Sir Walter, quien además de crear una exitosa escuela para investigadores y científicos llamada OPI, "Orden Para Investigar", tuvo el honor de poder dar nombre al animal. Y como todo aquello fue tan divertido y le había gustado tanto, al recordar su característico gruñido, no dudó en llamarlo el animal "Másguay".

Autor.. Pedro Pablo Sacristán